• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Armando Janssens

El “Milagro” de CISOR

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Así describe el mismo CISOR, Centro de Investigaciones Sociales, su gran evento de celebración:

“En el marco de nuestro aniversario, y en conjunto con la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), el pasado miércoles 18 de mayo tuvimos el placer de presentar el evento “50 Años de CISOR: Sociología como Oficio y Compromiso”. José Ramón Llovera fue el moderador de este Evento, donde nuestro presidente fundador, Alberto Grusón, ofreció unas palabras sobre la trayectoria en investigación que nuestra institución ha tenido durante medio siglo; mientras, Tito Lacruz, parte de nuestra Junta Directiva y Director actual de la Escuela de Ciencias Sociales de la UCAB, presentó los aportes de CISOR a la Academia. También, tuvimos el agrado de recibir a Matilde Parra, a José Luis Fernández y a Antonio Suárez, quienes presentaron a nuestros invitados un abrebocas sobre tres de nuestras líneas de investigación, a saber: Evaluación y Mayéutica Organizacional, Coyuntura Sociopolítica y Microempresas.

Como parte importante del evento, también invitamos a Ginette Angulo, por parte de la Delegación de la Unión Europea en Venezuela; a Ana María Mancera, por la Fundación Telefónica de Venezuela; y a Diana Vegas, por el Grupo Social CESAP, quienes expusieron lo que significó para cada una de ellas establecer alianzas con CISOR.

Luego de un refrigerio, nuestra audiencia pudo disfrutar del panel “Cambio Social en Venezuela, ¿cuál es el reto?”, a cargo de los destacados expositores Luis Salamanca, María del Pilar García, Maurizio Iranzo; todos ellos moderados por Fernando Aznárez, nuestro antiguo Director General. Por supuesto, los invitados pudieron participar posteriormente con preguntas y aportes que surgieron de la intervención de los panelistas.

Finalmente, culminamos el evento con la intervención de nuestro actual Director General, Pedro Esté, quien expresó unas palabras de agradecimiento a todos quienes de alguna u otra forma han contribuido con el crecimiento de CISOR como centro de investigación para el desarrollo integral de Venezuela; y un material audiovisual de la valiosa experiencia que hemos tenido en estos 50 años”.

Evidentemente, la figura central de CISOR ha sido y sigue siendo el Padre Alberto Gruson que durante los cincuenta años dirigió y orientó este Centro que sobrevivió a todas las tempestades por las cuales se enfrentaron en tantos años. Formado en la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, como sociólogo con distintas especialidades, entre las cuales la demografía en especial, invitado para cumplir esta tarea dentro el contexto eclesial de nuestro país. Llegó en el mes de febrero 1965. En el libro de Mathilde Parra y Verónica Zubillaga: “Hacer Sociología en Venezuela juntos con Alberto Grusón” (UCAB 2013) se encontrarán los datos detallados de esta carrera profesional del fundador y director de CISOR.

Me gusta recordar que algunos de los promotores que facilitaron la creación de esta iniciativa han sido Monseñor Luis Eduardo Henríquez, luego arzobispo de Valencia, y Arístides Calvani, hombre de reconocido valor y fundador de la Escuela de Sociología en la UCAB. Es bajo este impulso y de varios otros que Alberto Grusón pudo iniciar la creación de CISOR en las oficinas del edificio Juan XXIII, cerca de la catedral para, años más tarde instalarse en una casa del Paraíso, facilitado por FUNDEP, Fundación Patrimonial del Grupo Social CESAP.

¿De dónde el afán de hablar del “Milagro” de CISOR –con la humildad necesaria– en el actual contexto?

Claro que es ante todo, y como ya he mencionado, la figura central del Padre Alberto Gruson nombrado por su gente siempre como “el Profesor”. Tal denominación refleja el reconocimiento de su capacidad intelectual y la integridad de su personalidad como educador en la UCAB. La solidez y la honradez además de su capacidad de trabajo y de abrir diferentes campos nuevos dan a CISOR una dimensión única por medio de la presencia del “Profesor” durante estos cincuenta años. Pocas instituciones de investigación del continente pueden hablar de un tiempo tan extenso, y eso bajo la guiatura de la misma persona, que después de haber sido Director durante muchos años, ahora ejerce activamente la Presidencia de dicha institución.

Como referencia queremos subrayar del impacto de su esfuerzo en la formación de docenas de investigadores que aprendieron en CISOR la rigurosidad de la investigación con los métodos más apropiados y científicos a su alcance. El acompañamiento del Padre Gruson en este aprendizaje quedó grabado en su memoria con admiración y gratitud. Hoy en día trabajan en variadas instituciones dentro y fuera del país y su nivel alcanzado incluye su permanente gratitud.

Igualmente llama la atención el amplio campo de estudios, En un primer momento, vinculado a la Iglesia, elaboró un sistema de información y de estadísticas de esta institución y condujo y apoyó otras investigaciones que ayudaron a contextualizar la dinámica interna y pastoral de la Iglesia.

En el campo social radica igualmente una riqueza que hoy en día sigue vigente: el de las Organizaciones Sociales y sus nuevos ámbitos que también fueron analizados. Tomo como ejemplo los estudios sobre el Micro Financiamiento y el Micro-empresariado que fueron los primeros que lograron dar una comprensión y un contenido bien fundados. Al igual lo referente a Mayéutica Social que, por medio de cursos de capacitación, logró convertirse en una dinámica fundamental del trabajo Social y Popular. Igualmente, los estudios de Estadísticas Sociales reciben una amplia difusión. No es nada extraño que, hasta en los estudios de la pobreza de otras grandes universidades, se encuentre la referencia a las cifras obtenidas y utilizadas por CISOR, como pie de nota en los cuadros presentados.

La obra maestra se encuentra sin duda en la teoría y comprensión de la sociedad asociativa. Logra definir los tres polos centrales y su interrelación como fenómeno fundamental de la sociedad actual. Sin exagerar, puedo afirmar que este estudio es de nivel latinoamericano y hasta mundial, y que es reconocido en todo ámbito. Gracias a ellos, nuestra sociedad civil y sus organizaciones y coordinaciones disponen de elementos fundamentales que siguen actuales y operativos.

Todo esto va acompañado actualmente de un equipo de veinte profesionales y técnicos que a lo largo de los años se ha solidificado, muy contrario a lo que acontece en los tiempos actuales. El buen manejo, especialmente en los últimos años de la dirección, bajo la guiatura de Fernando Aznárez como reconocido gerente y promotor, y ahora con Pedro Esté con su reconocida capacidad de seguir avanzando, permiten que el esfuerzo emprendido hace tantos años siga vigente y sobreviva de manera independiente y autónoma. La institución no sobrevivió gracias a donaciones y subvenciones de los gobiernos de turno sino a su propia capacidad de acordar estudios de profundidad cada día más amplios. Las organizaciones internacionales y las vinculadas a las Naciones Unidas, entre otras, han reconocido esta realidad y toman muy en cuenta el esfuerzo investigativo de CISOR.

Y todo eso, acaso ¿no es un milagro?