• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Marianella Salazar

Mentiras y algo más

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

No sería justo hablar de la doble moral en el gobierno, hay que llamar las cosas por su nombre y señalar su infinita amoralidad. Así como le derritieron el cerebro a la gente, que contagiada por la fiebre de adquirir cualquier cosa vaciaron el comercio en diciembre pasado, con el objetivo perverso de quebrar al sector y parecernos más a la desabastecida Cuba, ahora les ordenan “bajarle cuatro” al consumismo, precisamente en un trimestre donde no se consigue nadita de nada, no solo en las tiendas de los centros comerciales sino en los mercados, abastos y farmacias, que es al fin y al cabo lo que verdaderamente preocupa a toda la población: alimentos para la familia ni medicamentos para los enfermos. No hay y lo que se encuentra es caro, la cebolla se ubicó en la estratosfera, las panaderías racionan el pan de canilla porque no tienen harina de trigo, persiste la escasez de papel higiénico, además, los diabéticos, hipertensos y pacientes de otras enfermedades no pueden continuar sus tratamientos por falta de medicamentos.

Estamos sufriendo una crisis agravada por el aumento de salarios en un momento en que los sectores productivos están deprimidos, el comercio ha sido obligado a bajar la santamaría y miles de empleados se encuentran sin posibilidades de entrar en un mercado laboral cada vez más disminuido.

Ese aumento salarial de 10%, más los aumentos que nos esperan en la gasolina, las tarifas de electricidad, por mencionar solo algunos que unidos a las nuevas devaluaciones del bolívar desatarán una espiral inflacionaria de enormes proporciones. Hay gran escepticismo sobre las medidas económicas y nuevas leyes que anunciaran. La desconfianza en el gobierno es general. Nadie cree en la participación del imperio ni de la oposición en la mentada guerra económica, a no ser la que nos ha declarado Nicolás Maduro a los venezolanos y que sentimos diariamente en el bolsillo, por culpa de la obstinada regaladera de dinero y recursos a Cuba y otros países.

Miente, que algo queda
Mentir forma parte de la nueva moral, mejor dicho, de la infinita amoralidad de éste gobierno. Cuando Maduro niega que le esté regalando petróleo, “ni una gota”, ni a Cuba ni a nadie, se manifiesta contra la evidencia y lo hace mientras la realidad es visible y no coincide. Cuba recibe 125.000 barriles diarios, no se trata de petróleo crudo como insistió Maduro, porque Cuba no tiene capacidad de refinar esa cantidad en la “cafetera vieja” que intento reciclar Chávez en Cienfuegos.

Cuba recibe diariamente productos refinados-en gasolina, diesel y lubricantes- que compramos a precios internacionales en el exterior. El consumo interno diario de los cubanos es de 25.000 barriles, los otros 100.000 los Castro los venden y revenden en el mercado internacional. Así que no son 12.000 millones de dólares al año que Cuba recibe como regalo, sino 15.000 millones de dólares anuales. Venezuela y Cuba son una sola república (Giganteus dixit), en consecuencia comparten sus riquezas. Ese es el quid.

Tic tac
 No vendrá: Raúl Castro no está convencido de venir a Venezuela, por más que Nicolás Maduro lo ha tratado de persuadir, para demostrarle cómo controla el poder, pero el G-2 no se lo recomienda porque su seguridad no está garantizada y es una visita incómoda para los militares venezolanos sienten la presencia cubana.

Rendición de cuentas: Nicolás Maduro y la primera combatiente viajaron a Cuba en un avión Falcon de Pdvsa a altas horas de la noche del 1° de enero y regresaron al país a las 7:00 am del día siguiente...tic tac