• Caracas (Venezuela)

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Carlos Paolillo

Memoria y cuenta

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La labor de registro de lo actuado se convierte en el caso de la compañía Danzahoy en un hecho imprescindible. Una permanencia de 35 años en la escena venezolana, latinoamericana e incluso mundial no podía quedar dispersa en los archivos de la institución o resguardada en los recuerdos de sus principales protagonistas. Debía ser necesariamente sistematizada y convertida en historia.

El libro Danzahoy una visión, un legado, de reciente aparición, constituye una empresa llevada a cabo por los propulsores del proyecto considerado como transformador de la realidad de la danza contemporánea venezolana a principio de los ya lejanos años ochenta, y muy especialmente por su fundadora y directora artística por largo tiempo, Adriana Urdaneta. Se trata de una publicación de alta factura, de las que ya casi resulta imposible realizar. El motivo lo ameritaba: construir la memoria de los vitales momentos vividos a través de más de tres décadas por una iniciativa que comenzó siendo familiar y mantuvo siempre esa condición, aunque desde una perspectiva ampliada. 

Danzahoy una visión, un legado es también una rendición de cuentas ante el medio cultural y también ante el país. Posee la óptica casi exclusiva de quienes sintieron el compromiso y llevaron a cabo la  labor de dignificar y enriquecer la herencia recibida de sus antecesores en el empedrado camino de constituir un movimiento de danza contemporánea en Venezuela y proyectarlo al mundo. Los textos de Adriana, Luz y Claudia Urdaneta poseen la mirada, inevitablemente personal, de quienes gestaron el proyecto y le dieron exitosa vida hasta cuando las circunstancias lo permitieron. Son relatos de una pasión compartida, que contienen mucho de emoción y también algo de ejercicio de frío raciocinio. Se trata de una publicación claramente institucional que, sin embargo, ofrece al lector calidez y cercanía.

Una muy amplia selección fotográfica de la obra creativa realizada por los coreógrafos de la compañía –Adriana, Luz y Jacques Broquel– configura una valiosa cronología de imágenes captadas en diversos momentos escénicos por Miguel Gracia, Roland Streuli, Luis Brito, Gabriel Reig, Jorge Andrés Castillo, Nicolás Serrano, Oswer Díaz y Pedro Ruiz. Allí se muestran instantes reveladores de Selva, Momentos hostiles, Adiós, 40º a la sombra, Fémina, Travesía, Éxodo y Oto el pirata.  Un énfasis gráfico menor se observa en las obras de otros reconocidos creadores venezolanos que acompañaron a Danzahoy en sus inicios: Graciela Henríquez (Oraciones), Sonia Sanoja (Camino entre lo sutil y lo inerrante) y  Carlos Orta (Un modo de andar por la vida). Otras imágenes abordan un entorno más íntimo  de los responsables principales del proyecto, reforzando  el carácter familiar antes referido.

Queda asentado con meticulosidad el recorrido vital de Danzahoy, su prometedora etapa emergente, su gran salto a niveles de producción elevados como compañía residente del Teatro Teresa Carreño, la naturaleza de sus planteamientos coreográficos y sus destacables resoluciones escénicas, así como la  presencia internacional que alcanzó. Igualmente, se relacionan los bailarines integrantes de su elenco en sus diferentes épocas, en general notables, muchos de ellos excepcionales.

Danzahoy una visión, un legado es un libro necesario. Se trata de una abultada complicación que sugiere cierre de un ciclo. Despedida y tributo a un tiempo ganado.