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Beatriz de Majo

Magdalena navegable: sueño de Bolívar

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Juan Manuel Santos anunció el Programa de Recuperación de la Navegabilidad del río Magdalena, que atraviesa 13 de los 32 departamentos del país. Para ello el gobierno destinará 1.000 millones de dólares, pero será una obra mixta con capital de Ecopetrol, firmas privadas y entes regionales. Hay tres consorcios seleccionados para el inicio del proyecto, que incluyen empresas colombianas, holandesas, españolas, belgas y brasileñas. El objetivo es transformar la principal vía fluvial del país en una hidrovía de 900 kilómetros que pueda ser transitada todo el año desde Barrancabermeja hasta Barranquilla, para facilitar el comercio interno y las exportaciones colombianas. La obra debe estar terminada en 2019, cuando se conmemoren 200 años de la Batalla de Boyacá que dio inicio a la vida republicana del país

La violencia que ha reinado en los sectores rurales del país colombiano no solo ha motivado masivas transferencias de recursos humanos a las ciudades. La inseguridad ha provocado igualmente una migración de los inversionistas, grandes y pequeños, hacia la atención de cultivos de ciclos cortos, de poca tecnología e igualmente de menos rentabilidad. La situación se traduce en baja productividad de las tierras cultivables. Lo peor es que la tendencia se ha enquistado a pesar de que el campo hoy es bastante menos seguro y la guerrilla ha sido contenida en muchos sitios de la geografía. Lo que el sector agrario necesita no es un refrescamiento sino una política estructural que lo dinamice y lo haga eficiente. Solo entonces regresarán los capitales de riesgo a apostar por el agro y Colombia retornará a ser lo que fue en el pasado: un país que se autoabastece.

Colombia no ha efectuado un censo agrícola en un periodo que supera cuatro décadas. Por ello, el presidente Santos ha asegurado que formular una política agrícola sin tal herramienta “es como volar sin instrumentos”. Y sin embargo, el país clama por una política que ordene al sector. La cifra de 5,7 millones de colombianos desplazados de sus tierras de origen bien podría ser mayor… o menor. Lo que sí es claro es que 6,5 millones de hectáreas de tierras cultivables han sido abandonadas.

Con el fin de estabilizar los precios de la papa –uno de los compromisos oficiales para el levantamiento de la huelga nacional de agricultores– el gobierno está comprando el producto de los campesinos para entregarlos gratuitamente a los consumidores. Por estas compras que ascienden a 7.126 toneladas el gobierno ha desembolsado no menos de 2.190 millones de pesos (1 millón de dólares). El producto ha sido transportado a 11 ciudades y beneficiado a 126.236 familias. El presupuesto global dedicado a este fin es de poco más de 10 millones de dólares.

 Uno de los principales rubros de exportación de Colombia a Venezuela se vino al suelo este año a pesar de las buenas intenciones del gobierno de recuperar el comercio binacional. Las materias plásticas y sus manufacturas muestran para este momento una caída de más de 40% en las ventas desde el vecino país. Las razones no son diferentes del resto de los sectores y se traducen en incapacidad de obtención de divisas de los venezolanos. Otro sector severamente afectado fue la venta de papel que también registra para esta hora una reducción cercana a 35%. Los empresarios siguen interesados en ventas a este lado del Arauca, pero la falta de garantía de pago detiene las negociaciones. Las exportaciones colombianas a Venezuela este año tendrán dificultad para superar los 2.000 millones de dólares.