• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Una de las bases fundamentales de la mecánica cuántica, que estudia los fenómenos físicos a escala nanoscópicas, es el “principio de la incertidumbre” de Heisenberg, que postula la imposibilidad de determinar al mismo tiempo la posición y momento lineal de una partícula.

Según esta teoría, no se puede precisar con exactitud la posición y cantidad de un objeto en movimiento, y esta visión contrasta con la física tradicional, que se basa en el determinismo, razón por la cual las investigaciones de Werner Heisenberg fueron polémicas en su tiempo, sin embargo le fue concedido el Premio Nobel (1932), en tiempos donde la ciencia estaba en apogeo, de hecho en esos años surgió la teoría de la relatividad de Einstein, la cual tuvo hasta ecos en el arte, ya que la obra de Picasso fue considerada su representación artística.

¿Y qué tiene que ver la mecánica cuántica para hacer una analogía con el ejercicio gubernamental de Nicolás Maduro?, la relación se puede ver por el principio de la indeterminación, por la “disparidad” de causas, o “partículas” de esta crisis, cuyas versiones van desde la herencia del estatismo del imperio español, pasando por los controles de cambio y de precios, la asunción de Hugo Chávez en el poder, la cultura rentista, la misma muerte de ex primer mandatario, la burocracia, las luchas internas dentro del PSUV, hasta quienes culpan al imperio y a Israel sobre lo que acontece en Venezuela. Por lo tanto, podemos hacer una analogía con la física, y no solo con la mecánica cuántica, sino que también con la teoría del caos, donde el aleteo de la mariposa la podemos detectar en el asesinato de Mónica Spear, que fue un puñal en el alma de los venezolanos y la teoría de las cuerdas, por las múltiples dimensiones de la crisis, que mezcla desde ostentosas apariciones en redes sociales de hijos y allegados al gobierno, pasando por el misticismo religioso y culto al líder, hasta las negociaciones en la capital del capitalismo mundial, Nueva York, para posicionar deuda pública y petróleo venezolano.

Apreciamos la existencia de  un “coctel” de posibles causas que hace complejo analizar lo que pasa, aun dentro de los expertos políticos, porque no existe unanimidad en las versiones, y también para muchos se hace incomprensible entender algunas contradicciones ideológicas, por ejemplo la suntuosa vida de algunos funcionarios de gobierno, los enroques que hacen para encabezar los ministerios, donde se repiten nombres en casi dos décadas, posibilitando prácticamente una nueva clase social, que el mismísimo Karl Marx criticó, cuando en sus tiempos denunciaba el surgimiento de nuevas clases burguesas en el poder, los cuales debían ser combatidas por el pueblo, situación que en Venezuela no sucede, aun cuando dentro del mismo chavismo están surgiendo voces críticas por la poca democracia en la escogencia de cargos claves dentro de la dirección pública y política.

¿Surge una nueva monarquía que gobernará hasta que el mar se seque?, ¿hasta dónde llegarán las voces críticas dentro del proceso como Marea Socialista o Clase Media Socialista?, ¿será que los chavistas de a pie seguirán con su capacidad de aguante y unidos bajo el símbolo de su prócer político?, lo cierto es que para los próximos meses se proyectan tormentas que pueden inundar las convicciones de los más fanáticos, especialmente por la próxima devaluación, que hará disminuir más el poder adquisitivo venezolano, situación grave porque el país depende de las importaciones, también está el aumento de la gasolina, que encarecerá los costos de transportes, que por ejemplo afectará el precio del suministro de alimentos desde las zonas andinas al resto del país, por otro lado está el aumento de los controles, como lo será la implementación de captahuellas y sistemas biométricos para vigilar el “correcto consumo” de alimentos y así evitar su contrabando hacia otros países, y si esto fuera poco, sigue aumentando la inseguridad, que afecta a todos por igual, tampoco se encuentran medicinas, sin contar que una eventual venta de activos petroleros, como Citgo podría acarrear más problemas, a pesar que su posible venta sirva para obtener flujo de caja  (y evitar que sea embargado por los juicios que se mantienen con Exxon y Conoco), al mismo tiempo que siguen los acuerdos de ayuda al exterior, y aun no se sabe qué pasó con los 25.000 millones de dólares, mientras en Estados Unidos siguen investigando la posible participación de militares en el narcotráfico.

Como se puede apreciar, se está ante un escenario complejo, con un futuro incierto, y por esta incertidumbre, se puede concluir que quizás la última palabra la tenga el pueblo, cuando el misticismo religioso-ideológico de paso a lo terrenal, desde donde astutos zamuros y pacíficas palomas por igual, esperan expectantes los próximos pasos cuya estocada final puede provenir desde la “partícula” más cercana y aparentemente más desordenada, como dirían los amantes de la mecánica cuántica y la obra de Heisenberg.

@eduardoriverosq