• Caracas (Venezuela)

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Valentín Arenas Amigó

Maduro se está cayendo

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Las señales del derrumbe de lo que quiso ser una revolución, más claras no pueden ser. Quien no la vea es porque está ciego. Paseémonos entre ellas.

Los colectivos que el régimen permitió armar para su defensa ahora usan esas armas para amenazarlo. Si no lo obedecen tendrán que enfrentarlos. A Rodríguez Torres ya lo sacaron del mando, a Diosdado el colectivo 5 de Marzo le pide que renuncie, le ponen fecha para que lo haga y exigen, además, que sea reorganizado el Cicpc, todo esto consecuencia del asesinato de Odreman en Quinta Crespo.

Esta manifiesta rebeldía lo hizo sentir débil y entonces decidió aumentarles el sueldo a los militares en 45%, asumiendo mayor pérdida de popularidad, pues a los ciudadanos civiles no les alcanza ni para comer. Otra señal más de debilidad que lo llevó a buscar fortaleza.

Mantener preso a Leopoldo López, ignorando la decisión de la ONU, es otro error de quien no tiene capacidad para gobernar y está muy débil. López preso le hace más daño a Maduro que López libre. Fue la prisión absurda la que no solo confirmó su liderazgo en Venezuela, sino que lo extendió a todo el mundo al extremo de subir su popularidad mientras la suya se cae. Las últimas encuestas de varias empresas así lo confirman. Apenas llega a 30% y debe enfrentar el año próximo una consulta al soberano donde se verá hasta dónde está caído el apoyo popular.

Debilidad manifiesta es no poder garantizarles la vida a los venezolanos lo que es peor que la falta de alimentos y medicinas, aunque si disminuye el número de ciudadanos mejoraría la falta de ambos. ¿Será que están apostando por reducir el número de los ciudadanos para que así caiga la demanda de alimentos y de medicinas? ¿La poca prioridad que se le da a defender la vida humana será acaso una prioridad político-revolucionaria para combatir de esta manera la escasez? Todo es posible en revolución porque se actúa al margen de la moral y en beneficio únicamente de quienes ocupan el poder.

Otra señal de debilidad es el creciente asesinato de policías que parecía algo que nunca sucedería. Ciudadanos uniformados comprometidos en mantener el orden y la vida pasaron ahora a ser las nuevas víctimas del caos y de la muerte. Víctimas también de esta revolución. Un desastre.


*Profesor de Instituciones Políticas de la UCAB