• Caracas (Venezuela)

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Luis González del Castillo

López x López

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En el curso de estos últimos meses he expuesto elementos históricos que nos aseguran, inexorablemente, que Venezuela ha iniciado su marcha hacia la restitución de la democracia y libertad. Frente a una suerte de ocupación castrista, del suelo sagrado de la patria, esquilmado en sus riquezas por estos embaucadores de oficio de nuestro pueblo, gracias a la demencial infección castro-comunista contraída por una contaminada dirección político-militar del país con ese pasado infame de totalitarismo y esa treta corrupta disfrazada de política redistributiva que ha dilapidado grandes oportunidades y gran parte de nuestra riqueza petrolera. No olvidaron, por supuesto, rellenar sus bolsillos y cual regalo de la providencia convirtieron nuestro petróleo, al menos temporalmente, en fuente salvadora de los  grandes chulos del Caribe: los hermanitos Castro.

¿Era demasiado pedir? En mi pasado artículo (publicado en El Nacional 1° de enero de este naciente año 2015), decidí plantear la iniciativa, que desde el propio palacio de Ciliaflores, perdón quise decir Miraflores, Nicolás Maduro, bajo la idea de una amnistía general llamara a la unidad de Venezuela, mediante un gobierno de unidad nacional para salvar nuestra economía, nuestra sociedad, nuestra patria. No tardó la realidad en hacerse patética y aclararnos dónde está nuevamente la manipulación y la mentira. Nicolás Maduro propone en respuesta al vicepresidente Biden, de Estados Unidos, la idea de un canje del López de Puerto Rico por nuestro López, el venezolano; al cual llamó monstruo de Ramo Verde. Debo recordar a Maduro que nuestro Leopoldo tiene hijos niños y que la palabra monstruo no se parece a una comiquita, como la de los osos Yogui y su compañero el ¿Pup? no, perdón, es el Bubú. Es decir si vamos a recordar caricaturas, señor Maduro, que estas caricaturas sean cómicas y para niños, ¡que lamentablemente no es el caso suyo y que además no son inofensivas!...

Ahora, como si se tratara de rehacer el libreto del heroísmo y la legítima lucha por la liberación anticolonialista de nuestros pueblos de América Latina, esta caricatura, que mancilla el nombre de nuestro Libertador Simón Bolívar, se presenta como para reinventar la idea del independentismo latinoamericano con el tema de Puerto Rico, cuyo pueblo es más libre e independiente para decidir su destino en estos momentos que el propio pueblo venezolano; y la otra caricatura que pretende copiar de Cuba, la isla cárcel de los Castro, con el canje de tres espías cubanos por el norteamericano recientemente ocurrido. Así  se nos quiere engatusar con la misma moneda que los fariseos quisieron engañar a Cristo: ¿Es entonces señor Jesús que si los romanos nos dominan y  aprisionan debemos pagar tributos a Roma? Jesús resuelve y nos enseña: ¡Dad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César!

Una de las frases que siempre me ayudaron a entender el inmenso valor de hacer política de verdad, es la del propio valor de la verdad en la política: “A una parte del pueblo se le puede engañar durante un tiempo pero no se puede engañar todo el tiempo a todo el pueblo”. ¡Es la hora de la verdad! Es la hora del planteamiento justo. No nos pueden mantener divididos por más tiempo con mentiras y dádivas que chantajean y mancillan la honorabilidad de un pueblo que quiere más allá del bozal de arepa aquella propuesta digna de pan, tierra y trabajo. Aquella del respeto por sus oportunidades para organizarse libremente y producir. ¡Adelante a luchar milicianos! (de la grandeza del himno e historia de Acción Democrática frente a los pusilánimes). Una sociedad de generación de sus riquezas y del aprovechamiento de sus ventajas comparativas y competitivas, para levantarse con su sudor y su dignidad, en la tierra y en el mar, dentro del concierto de naciones libres y democráticas de América. ¡Empujad hacia el alma la vida en un canto de marcha triunfal! (de nuestro himno ucevista).

¡Leopoldo López es un venezolano íntegro, al cual liberaremos la mayoría de venezolanos también íntegros que habitamos en esta tierra!; por supuesto tras la superación de esta etapa, que cada vez está más cerca de su fin. Iniciaremos entonces la reconstrucción de las nuevas instituciones democráticas que habrá que restituir, otras que rediseñar y crear, para la modernidad y el progreso incluyente de toda nuestra nación. También, por supuesto, se hará justicia y se llevará tras las rejas toda la podredumbre y traición de esta camarilla de ladrones y estafadores de nuestra patria. Parte de nuestra preparación como pueblo y como individuos se ha verificado ya, en este aleccionar tiempo de esfuerzo y sufrimiento. Ya estamos preparados para esta tarea. Pueden intentar hacer lo que quieran, pero seremos miles de voces, cientos de miles marchando; millones exigiendo votaciones limpias y haciendo respetar los resultados. No habrá fuerza represiva que nos detenga. ¡El pueblo y su voluntad  indestructible retomará el camino de la democracia y el respeto a nuevas instituciones. ¡A Venezuela no lo detendrá nada ni nadie!

Hoy, ¡este grito de libertad va hacia ti!: “Padre Augusto, Bolívar, la gloria, de tu magna epopeya triunfal, tienes el puesto de honor en la historia que consagra tu vida inmortal” (Del himno a Bolívar de mi padre Néstor González del Castillo). ¡Nosotros y tú! ¡Vamos juntos con nuestro López, Leopoldo! Hasta cumplirle el juramento que hicimos, frente aquel imperturbado sarcófago del Libertador el 17 de diciembre de 2002. Todos los venezolanos juntos, ¡todos! ¡Vamos a construir la patria unida, para que podamos decir que ya Bolívar puede bajar tranquilo al sepulcro, a descansar en paz, satisfecho por la reunión de la patria que nos dio!: ¡Colombia  presente! ¡Ecuador  presente! ¡Panamá presente! ¡Perú presente! ¡Bolivia presente!