• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Diario de las Américas Editorial

López y el poder absoluto

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Incendio en grado de determinador, instigación pública, daños a la propiedad pública en grado de determinador y asociación para delinquir. Son los cuatro delitos presentado por la fiscal general Luisa Ortega Díaz contra Leopoldo López. La justicia chavista amenaza con privar de libertad al opositor durante 13 años, nueve meses y una semana de prisión. 

En rueda de prensa, la fiscal Ortega cargó en López toda la responsabilidad en los incidentes violentos que se registraron el 12 de febrero en el centro de Caracas tras una multitudinaria marcha opositora que dejaron tres fallecidos, 66 heridos y 69 detenidos. 

A estas alturas nadie cree en el equilibrio de poderes ni fuera ni dentro del país. Según un estudio que publicamos hoy, la mayoría de los venezolanos piensan que su sistema de gobierno es una dictadura. Y en las dictaduras los jueces actúan al dictado de los deseos de los gobernantes. Por eso carece de toda credibilidad el anuncio de que dos fiscales investigarán los hechos de los que se acusa a López. 

Encarcelado desde hace casi dos meses, la única decisión mesurada y democrática sería su puesta en libertad. Leopoldo López es la víctima de la cara totalitaria del chavismo y el rehén de un desesperado Nicolás Maduro que demuestra cada día no estar al mando de la situación. Una represión tan violenta y perfectamente preparada sólo puede ser consecuencia de un plan ideado desde el estamento armado en el que Diosdado Cabello tiene la última palabra.

Es al presidente de la Asamblea entonces a quien debe exigírsele que deje de ofender a la voluntad de todos los venezolanos y respete a los millones de personas que apoyan opciones políticas diferentes a la suya. Pero eso es mucho pedir a quien sólo entiende el poder como un ejercicio absoluto