• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Nelson Rivera

Libros: Patrick Modiano

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Al poco de haber comenzado a leer, este guiño o pista: el narrador cuenta que un café de nombre Tournon solía ser frecuentado por Chester Himes, “siempre rodeado de músicos de jazz y de preciosas mujeres rubias”. Esta evocación de uno de los grandes maestros de la llamada novela negra norteamericana, sugiere que el propio Patrick Modiano (1945) reconoce que Un circo pasa (Editorial Cabaret Voltaire, España, 2013) está próxima o inscrita en el género mencionado.

Pero hay que advertir una primera diferencia sustancial con la novela negra: a pesar de la posible similitud en el uso de la expectación, de la presencia real o en las sombras de un perseguidor y un perseguido, de un secreto que moviliza a los protagonistas puesto que demanda ser revelado, en Un circo pasa y también en otras de las novelas breves de Patrick Modiano (1945), la taciturna melancolía de la narración, que se posa incluso sobre París y la despoja de todo brillo, como si la ciudad misma fuese también un personaje mermado por la tristeza, define una tonalidad, un ir y venir marcado por lo incierto que, según me parece, desborda con creces las aspiraciones del género cultivado por Dashiell Hammett y Chester Himes.

Estoy tentado de escribir que con El café de la juventud perdida, Calle de las tiendas oscuras, El horizonte, Un pedigrí, Villa triste y Un circo pasa y posiblemente en otros libros suyos que no he leído, Modiano ha organizado un laboratorio en el que experimentar con la melancolía. Pero es mucho más que eso: también con las tácticas de la ocultación, con los gestos casi desmayados del ensimismamiento, con los impulsos que guían toda huida, con los distintos trucos con que el desprecio se disfraza para actuar sobre los demás, Modiano indaga y narra.

Solo que en esta Un circo pasa, la intriga opera de modo fulminante. Las primeras cincuenta líneas de la narración son como una red de captura: no hay modo de zafarse de ellas hasta el desconcertante final. En Modiano aparecen o reaparecen conductas (actos cargados de silencios o de opacidad; secretos que parecen aplastar la existencia de los personajes; preguntas acuciantes que no se hacen y respuestas que se evitan porque parecen guardar el relato de catástrofes personales), incomprensibles, de gente que parece destinada a vivir para escapar: “Sus explicaciones me parecían excesivas e incompletas a un mismo tiempo, como si ocultara la verdad tras una profusión de detalles”.

Para terminar, un comentario sobre el objeto. En la portada y en una de las solapas, un fotograma de la película dirigida por Eric Rohmer, Nadja en París. El resultado: una preciosa edición de esta casa editorial llamada Cabaret Voltaire que, antes de la primera línea, ya ha preparado nuestro ánimo a lo que viene.