• Caracas (Venezuela)

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Nelson Rivera

Libros: Francisco Javier Pérez

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U n hombre de lo duradero. Un caballero a contracorriente de los tiempos que vivimos.

Un venezolano que sin evadir las demandas de lo inmediato (por ejemplo, es columnista de este diario; a menudo prologuista de obras imprescindibles como la edición que Monte Ávila Editores Latinoamericana hizo de la obra de Lisandro Alvarado; un generoso que acepta encargos como presentar algún libro; que asiste a foros y tertulias que convocan al público; es decir, un activista en relación con los lectores y los autores), y que, a pesar de esta variopinta dedicación, se ha empeñado en llamar nuestra atención, la mía y la suya distinguido lector, sobre obras que nos conciernen: de Julio César Salas a Pedro Grases, de Alejandro de Humboldt a Julio Calcaño, de Lisandro Alvarado a Félix Bigotte.

Un joven lexicógrafo (nació en 1959), historiador y ensayista cuya obra, ya fundamental para la comprensión de Venezuela, no puedo listar aquí sin correr el riesgo de ocupar el espacio del que dispongo. Y que, emergiendo desde el torrente de su disciplinada gestión del conocimiento, ha publicado el primer volumen de Diccionario histórico del español de Venezuela, un trabajo que supera la dimensión del libro y trasciende hacia lo que cabe calificar de obra de vida (y que, como tantas otras iniciativas cuyo valor sobrepasa lo destacado, debemos al apoyo de Fundación Empresas Polar).

Obra de vida: pensarla, iniciarla y avanzar en ella demanda una voluntad a prueba de esa ancha maraña de tentaciones que merodean alrededor de la vida del sujeto intelectual en Venezuela.

Porque lo que Francisco Javier Pérez hace es, para cada una de las 101 palabras contenidas en este primer volumen, una acumulación de datos y referencias que se proyecta en 4 dimensiones. La primera, que sintetiza las significaciones más frecuentes.

La segunda, titulada Documentaciones, que nos remite a ciertos usos y sus fuentes. La tercera, que atesora las relaciones lexicográficas rastreadas en un amplio catálogo de glosarios, diccionarios, léxicos, venezolanismos, vocabularios, repertorios, provincianismos y otros materiales afines, incluidos algunos de origen literario. La cuarta, que bajo el nombre de Notas, que nos asoma a distintos casos (de "palo" se deriva toda una toponimia: El Palito, El Palotal, Palo Negro, Los Palos Grandes, etcétera).

Me interesa destacar la quinta dimensión de este trabajo: la que el lector experimenta ante la constatación de que cada palabra es un país, un modo de contar una historia, una trama cultural y un delta de posibilidades lingüísticas. Una diversa tapicería donde puede rastrearse y seguir la biografía del habla, en ese mapa diverso que es la cultura venezolana.

Libro fundamental. Agrego: imprescindible.