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Nelson Rivera

Libros: Carl Schmitt

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Entre 1808 y 1813, como respuesta al invasor francés, la guerrilla del pueblo español hizo frente a un ejército moderno. Una guerrilla irregular enfrentó entonces a un cuerpo armado regular, en defensa de su tierra y su patria. Tal es el punto de partida de Carl Schmitt para desarrollar su Teoría del partisano. Acotación del concepto de lo político (Editorial Trotta, España, 2013).

La teorización de Schmitt establece una precisa caracterización del partisano: un combatiente irregular y sin uniforme, flexible y móvil, que actúa inspirado en un alto compromiso político: telúrico, lucha por su tierra. Más: el partisano combate con la fuerza de su espíritu. Es-un-dispuesto-a-todo. Y ese factor, su potente disposición, determina un aumento de la hostilidad entre los bandos. El partisano pone a prueba los límites de la guerra.

A lo largo de los tiempos, la guerra ha tenido reglas que han sido respetadas y violentadas. Como escribe Franco Volpi en el epílogo de la edición: “De la guerra entre Estados circunscrita y reglamentada, se pasa a la guerra sin límites, absoluta, total, que implica la criminalización del enemigo (de la nación, del pueblo, de la clase, y de la religión) hasta desear su aniquilación. Todo esto se condensa y sale a la luz en la figura del combatiente irregular”.Las distinciones propias del derecho de guerra clásico, entre paz y guerra, combatiente y no combatiente, legal e ilegal, regular e irregular, enemigo y criminal, público y clandestino, tienden a desaparecer con la irrupción del partisano. También el partisano, y hay ejemplos en la Historia, ha influido en el modo de combatir de los ejércitos regulares, y ha creado una problemática legal tras su detención: si es o no un prisionero de guerra.

La palabra partisano es una derivación de partido: mientras el militar es un combatiente ‘neutral’, entrenado, a menudo un profesional, el partisano actúa por una motivación que tiene un carácter político, indisociable del espacio y de una población localizada, basada en una geografía y en el vínculo con sus habitantes.

Schmitt, pensador disciplinado, establece algunas relaciones entre la figura del partisano y la del guerrillero revolucionario. Pero entiende, aun con los cambios que se han producido en la legislación (hay que tomar en cuenta que Schmitt divulga su teoría del partisano en 1962, es decir, treinta años después de haber publicado El concepto de lo político), que el partisano no tiene los derechos y privilegios del combatiente regular. Se le considera un criminal, se le neutraliza con recursos como el juicio sumario y la represalia. En este estudio, Schmitt añade nuevos elementos a su reflexión sobre lo Político, al mostrar un lugar donde la tensión amigo-enemigo alcanza una condición más extrema.