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Eddo Polesel

Legitimidad de origen o ilegitimidad de desempeño

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En el anterior escrito hemos reportado los Principios Fundamentales consagrados en el Capítulo Primero de la Constitución en base a los cuales debe fundamentarse tanto el comportamiento de los ciudadanos como las acciones del gobierno y de los demás Poderes del Estado que, para facilitar el análisis sintetizamos. 1.- Independencia, libertad, soberanía, inmunidad, integridad territorial y autodeterminación. 2.- Venezuela es un Estado democrático, con preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político. 3.- El fin esencial del Estado es la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad. 4.- La república es un Estado Federal descentralizado regido por principios de cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad. 5.- Los órganos del Estado emanan de la soberanía popular y a ella están sometidos. 6.- El gobierno y las entidades la componen serán siempre democrático, participativos, electivo, descentralizado, alternativo, pluralista y de mandato revocables. 7.- Todas las personas y los demás órganos del Poder Público están sujetos a la Constitución. Como se podrá comprobar que tanto en los Principios Fundamentales como de la lectura de los demás  artículos de la Carta Magna el socialismo como sistema político no está contemplado. Por lo tanto frente a la situación que se confronta, ha llegado el momento de definirse y que cada quien, analizando el desempeño del gobierno, llegue a sus conclusiones con el fin de considerar si la legitimidad de origen, con base a las elecciones de 1998, se mantiene y como una simple ayuda pasamos a formular, en el sentido inverso a la presentación, las siguientes interrogantes:

La primera, se refiere a los puntos seis y siete que se trata de la observancia y sometimiento al mandato Constitución del pueblo y poderes del Estado que es la siguiente ¿El forzamiento ejercido en estos quince años, por parte del gobierno acompañado de los demás Poderes del Estado, tratando de imponer el Socialismo no contemplado en la Constitución debe ser considerado como la pérdida de legitimidad por su desempeño anti constitucional?   

La segunda, tiene que ver con la revocatoria del punto cinco, y es ¿se ha venido respetando la voluntad popular expresada mayoritariamente en el referendo de 2007 con el cual se rechazó el cambio del modelo político que proponía el presidente? Y ¿Al persistir el gobierno en el propósito de implantar el socialismo no se ha derivado en un régimen autoritario anticonstitucional, perdiendo su legitimidad de origen por su desempeño?

La tercera está relacionada con el punto cuatro, que se suma a las anteriores: ¿Puede considerarse hoy a Venezuela un Estado federal descentralizado cuando el Ejecutivo -contrariando disposiciones constitucionales- ha venido procediendo, en la medida que venía perdiendo apoyo popular, a centralizar las decisiones en mano del presidente, revirtiendo el proceso de descentralización iniciado en 1989? ¿Puede considerar que se han venido aplicando los conceptos de cooperación y solidaridad independiente de las posiciones políticas cuando se han creados organismos paralelos para restarle facultades y recursos a los alcaldes elegidos por el voto popular? ¿No es esto anticonstitucional?

La cuarta, referente al punto tres, que sigue sumando: ¿Se ha venido respetando la esencialidad del Estado en procura del desarrollo de la persona humana cuando el país ha caído en una depresión económica, social y moral, por la destrucción de las estructuras económicas internas que fueron resultado de un proceso de desarrollo el cual ha sido abruptamente truncado para propiciar un cambio de modelo político? ¿Se ha respetado la dignidad cuando se avasallan a ciudadanos indefensos? ¿Cómo están las cárceles?  ¿El Estado, en manos de este gobierno, ha hecho respetar la vida humana cuando estamos inmersos en una guerra  interna que diezma a la juventud?

La quinta, trata al punto dos: ¿Puede aun considerarse democrático un gobierno defensor de los derechos humanos cuando emplea fuerzas públicas y para estadales, colectivos, como fuerza de choque, para asaltar a manifestantes porque reclaman el cumplimiento de derechos y el respeto a los derechos humanos? ¿Es participativo, cuando ha roto el diálogo social como vía de solución de controversias? ¿Es alternativo y plural cuando pretende elecciones indefinidas y considera a sus adversarios como enemigos? ¿Respeta la revocatoria del mandato? Al respecto debemos recordar lo que ocurrió en 2003 cuando se demostró, con el firmazo, la espontánea recolección de suficiente firmas para revocar al presidente y el régimen -con el asesoramiento de Castro- demoro seis meses para la realización del referendo para implementar mecanismos electorales “adecuados” para acomodar el resultado.

La sexta, es relativa al “central” punto uno de los postulados: ¿Podemos considerar a Venezuela como una nación soberana e independiente dentro de la cual sus habitantes disfrutan de las libertades consagradas en la Constitución? ¿Hemos preservado la integridad del territorio con fronteras desguarnecidas y un vergonzoso tráfico interno de estupefacientes? ¿Mantenemos la autodeterminación con un gobierno dependiente en extremo de onerosos préstamos externos? ¿Hemos conservado nuestra soberanía como, cuando se ha denunciado, se mantiene en el país fuertes contingentes de fuerzas extranjeras, que ejercen posiciones de control y supervisión de las políticas públicas y en los entes de seguridad del Estado? ¿Somos independientes cuando el régimen  ha llegado al extremo de hipotecar el petróleo que está bajo tierra porque ha perdido el crédito internacional en unos de los momentos de mayor ingreso petrolero de la historia?

Para concluir. A causa del proceso destructivo del aparato interno se generó la fuga de recursos humanos que ha puesto en dificultad -para mencionar las más importante de las actividades- la de la explotación, extracción y refinación de petróleo del cual hoy dependemos en grado extremo para pagar las importaciones, y ha causado el colapso del sistema público de asistencia médica por falta de personal médico y de insumos, equipos y repuestos lo cual es causa de un preocupante aumento de mortalidad por falta de atención oportuna; y, frente a la situación explosiva se piensa remediar por una parte, con la ocupación militar de plazas y ciudades para contener y reprimir manifestaciones por la otra, con la libreta de racionamiento se piensan “resolver” el desabastecimiento; y todo eso es la evidente pérdida de soberanía, de independencia, de libertad y auto- determinación de la nación y del pueblo que no navega, propiamente, en el mar de felicidad prometido a Fidel Castro por jefe máximo y héroe de revolución bolivariana Hugo Chávez Fría, en 1994. Por lo tanto, para disfrutar de la libertad que es lo vital, se hace imprescindible restituir la vigencia del sistema democrático y hacerlo efectivo, y eso es el histórico desafío que tenemos hoy los venezolanos.