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Héctor Silva Michelena

Iguana à la carte

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Según el periodista Carlos Salinas de Managua, el gobierno de Nicaragua propone comer iguanas contra la escasez de alimentos, El País 12/08/14. Los asesores de Ortega le surgieron criar estos reptiles para enfrentar el desabastecimiento de ganado vacuno causado por la sequía. Sin embargo se sabe que la caza de iguanas está prohibida en Nicaragua.

Nicaragua ha perdido más de 2.500 reses por la sequía que tiene a la mitad del país sediento. Además, los pequeños productores y ganaderos de esta nación centroamericana mantienen una presión constante contra el gobierno de Daniel Ortega para obtener ayudas estatales que les permitan enfrentar las pérdidas por la falta de lluvias. Y en las ciudades, los nicaragüenses se muestran desesperados por el aumento en los precios de la comida debido a las pérdidas en las cosechas. El gobierno de Ortega parece escuchar los lamentos, críticas y peticiones y ha ordenado a sus asesores que busquen opciones. El sábado 9 de agosto, uno de esos asesores, Guillermo Membreño, mencionó una alternativa que ha desatado risas en el país: criar iguanas, un reptil tropical cuya caza está prohibida en Nicaragua, para enfrentar la escasez de alimentos.

La alternativa puede sonar hilarante, pero es una muestra de la situación crítica que vive Nicaragua, país que sufre la peor sequía en 32 años. Los ganaderos nicaragüenses han alertado que unas 600.000 reses sufren la falta de comida y están en riesgo de morir. Un duro golpe para una nación eminentemente agropecuaria, de mano de obra barata que vive de la agricultura, la ganadería o el comercio informal. Este país de 6,2 millones de habitantes, cuenta con más de cuatro millones de cabezas de ganado, una actividad que representa casi 20% de su producto interno bruto.

Además, la pérdida de granos es alarmante: la falta de lluvias ha golpeado fuertemente la producción de frijoles, alimento básico en la dieta nicaragüense, hasta el punto que se podrían perder 390 millones de libras, y otras 110 millones de libras de maíz. Esto ha hecho que en los mercados de las ciudades del país los frijoles escaseen o se vendan a precios elevados, en el contexto de la precaria economía nicaragüense, al pasar de 10 a 32 córdobas el medio kilo (1,2 dólares aproximadamente). En Nicaragua, el salario mínimo es de apenas 137 dólares para el sector público y de 246 dólares para algunas áreas del sector privado.

Ante este panorama desolador asesores del gobierno sandinista han presentado como alternativa la cría de iguanas, reptiles propios de áreas de climas tropicales y de mucha humedad, como Centroamérica, para evitar la escasez de alimentos. Como en Nicaragua la caza y venta de este tipo de reptiles está prohibida en determinadas épocas del año, los asesores gubernamentales recomiendan formar criaderos, que ellos llaman “iguanarios”, para evitar un golpe a las poblaciones de iguanas del país, que ya de por sí sufren la caza y el comercio ilegal. Es común ver en las carreteras nicaragüenses a vendedores que exponen sobre el inclemente sol tropical a los reptiles, atados de hocico y patas. Entre las ventajas nutritivas de las iguanas expuestas por el asesor gubernamental está su alto valor en proteínas, de hasta 24%.

De hecho, las iguanas ya forman parte del recetario popular nicaragüense, donde se sirven mezcladas con maíz, cítricos, ajo y cebollas, principalmente en los populosos mercados urbanos. Sin embargo, en una nación de frágil ecosistema, que cuenta con 10% de la biodiversidad del mundo según la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre, y donde los jóvenes expresan una mayor conciencia ecológica, la propuesta gubernamental ha desatado todo un aluvión de comentarios en las redes sociales, desde los que critican la medida por antiecológica hasta los que se expresan con sorna por las soluciones oficiales a la escasez de alimentos. “Está iguana esta enturcada (enojada, en el argot popular nicaragüense”) y pide apoyo a la comunidad de iguanas por el genocidio impulsado por el gobierno”, escribió Edson Bladimir Martínez en un comentario en Facebook, acompañado por la foto de uno de esos reptiles. “Iba a desayunar una iguana, pero se me escapó. Iba a comprar frijoles, pero amanecieron a 37 (córdobas) la libra”, escribió el periodista José Adán Silva, en su cuenta de Twitter, haciendo mofa de uno de los lemas del Ejecutivo. “¿Les apetece un mini-Godzilla solidario?”, se reía la socióloga Sofía Montenegro, quien aludía al lema oficial del gobierno sandinista: “Cristiano, socialista y solidario”.

En un país donde las iniciativas gubernamentales son recibidas como orden militar por sus funcionarios, las voces oficiales ya apoyan la alternativa de las iguanas frente a la escasez de alimentos, como el caso de la alcaldesa de Managua, Daysi Torres, que en declaraciones al capitalino diario Hoy dijo: “Creo que en el país todos hemos comido iguanas y garrobos”.

El garrobo también conocida la iguana rayada (Ctenosaura similis), es un iguánido centroamericano presente desde Panamá hasta el istmo de Tehuantepec. Es un alimento muy rico.

Tal vez el comandante Ortega leyó, la revista Fieras, alimañas y sabandijas (revista de divulgación zoológica, donde se asegura que “la iguana es el futuro de la ganadería”)

Las iguanas son nuestras mascotas. ¿Es reprobable que nos las comamos? Tal vez, pero también es cierto que hay animales de granja de aspecto más enternecedor. Hay que tener en cuenta que cualquier animal puede ser mascota en las diferentes culturas (a los estadounidenses les horroriza ver que en España comemos conejo).

La cría de iguanas para el consumo de carne es una de las más respetuosas con el medio ambiente. Son prácticamente vegetarianas, lo que supone un aprovechamiento directo de los recursos básicos (la cría de animales carnívoros, como los peces de piscifactorías, supone un derroche enorme de la biomasa inicialmente producida por los vegetales, perdida en los eslabones intermedios de la cadena trófica). Además, al ser animales de sangre fría, no despilfarran energía de los alimentos en mantener constante su temperatura, como vacas y pollos. Decididamente, todos deberíamos convertirnos a una dieta más reptiliana (o insectívora, por ejemplo). Dicen que la carne de iguana recuerda en su sabor a la del conejo. Además, es muy sana: tiene 80% menos de grasa y colesterol que la del pollo.

¿La mejor estrategia para conservar animales salvajes es criarlos como ganado? La respuesta a esta pregunta aparentemente paradójica la ha encontrado Dagmar Werner (“mamá iguana”), creadora de la Fundación Iguana Verde. Esta zoóloga alemana lleva 25 años liderando proyectos de conservación de estos saurios en América Central. Ha montado un impresionante criadero de iguanas (100.000 ejemplares) en una reserva de 440 hectáreas de selva tropical en Costa Rica. Es el punto culminante de una intensa carrera dedicada a la herpetología. Esta granja sólo ha sido posible tras sus largos años de observación de los reptiles y de constantes experimentos acerca de las condiciones óptimas de incubación y cría, de la dieta más adecuada, del combate contra las enfermedades más comunes, etc. Para el que desea saber, lea El nuevo libro de las iguanas, de Rafael Castaño. Editorial Tikal.

Como consuelo los nicaragüenses deben saber que, si bien las iguanas pueden ayudarlos a compensar un poco la gran ineficiencia de su gobierno en materia de cría de ganado de varios tipos, la carne de caballo se come y se ha comido extensamente en varios pases del mundo particularmente durante los períodos de guerra; entre esos países figura las exquisita Francia, el país de los gourmets por excelencia, tierra del gran autor de la Fisiología del Gusto, Monsieur Brillat-Savarin  (1755-1826).

Y en Italia donde como segundo plato del menú ofrece carne de caballo en salsa con polenta; carne cruda picada de caballo; carne de caballo con queso y ruca; bistec de caballo a la plancha. Sin duda, una serie de platillos que satisfarían a cualquier sibarita, incluyendo al comandante Ortega.

Asimismo, una de las típicas actividades de Liubliana cuando es de madrugada y has estado de fiesta es ir a un restaurante que sirve hamburguesas y platos de caballo caliente, el Hot Horse. El especial de la casa es su hamburguesa caballo, pero tienen un menú variado donde puedes encontrar tortillas de caballo. Esto para los nicaragüenses de bajos recursos, es decir, la mayoría. Y en Venezuela no nos quedamos atrás, la revista Producto, publicó en 1999 un reportaje según el cual, el dueño de un abasto, ubicado en el corazón del barrio Los Erasos (San Bernardino) dijo: “Esos llamados retazos no son otra cosa que el borde liposo de la carne, el excedente que –precrisis– se entregaba en el mostrador de cualquier carnicería y que ahora se empaqueta a 50 bolívares el kilo. Adiós a la grasa, bienvenido el saco de alimento para perros, por lo demás, con un PVP de 39,40”, aseguro que también la venta de Perrarima había aumentado mucho. Y finalmente también hemos comido carne de burro recientemente, aunque un tiempo atrás había mataderos que provistos de un gran mazo esperaban al burro que pasara para asestarle el mazazo mortal, para luego venderlo en las bodegas rurales.

Y recientemente, Ral Antonio el 19 de marzo de 2010 escribió en su cuenta de Twitter: Carne de caballos y burros lo que vende Mercal y Pdval, ¡pura calidad!‏

Pero, después de todo, tenemos Patria…