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Fausto Masó

Habla Mildred Camero

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En 1999 Mildred Camero fue nombrada por Hugo Chávez presidente de la Conacuid, y obligada a renunciar seis años más tarde. Carlos Tablante sugirió su nombre al gobierno en los primeros tiempos de Chávez, cuando parecía dispuesto a enfrentarse con la corrupción, lo que reconoce la propia Mildred Camero en la larga entrevista que le ha hecho Héctor Landaeta.

Este es un libro fundamental, muestra la cara oculta del sistema judicial, la corrupción policial, la penetración de la FARC en Venezuela. Ahora Mildred Camero cuenta su historia, nos habla desde los tiempos del mito de las famosas tribus de David a la actualidad, cuando los grupos civiles dedicados al tráfico han sido sustituidos por policías y militares corruptos.

En este libro, Chavismo, narcotráfico y militarismo, Mildred Camero le hace a Héctor Landaeta sensacionales revelaciones y, de hecho, presenta una historia sucinta de la influencia de la droga en Venezuela. Dice así que fueron los británicos los primeros que le señalaron a Makled como el gran zar de la droga, y cómo la DEA y la propia CIA colaboraban en la lucha contra la droga, hasta que en nombre de un mal entendido nacionalismo se rechazó cualquier ayuda de la DEA.

El tema de la droga en Venezuela se relaciona con la penetración de las FARC que en cierto momento les arrebatan el negocio a los narcotraficantes y lo convierten en el gran medio para financiar la guerrilla. Surge entonces la pregunta, ¿cómo la paz en Colombia afectará el narcotráfico en Venezuela?

Mildred habla de los crímenes en la Guajira, de personajes como Hermágoras y su hermano, de algunos militares que han sido acusados en el pasado y en el presente de estar involucrados en el tráfico, y con honradez reconoce los casos en que esas acusaciones no han sido respaldadas por pruebas reales, como en el de Belisario Landis.

Mildred separa los chismes, los rumores de los hechos comprobados, aunque señala que cuando el río suena, piedras trae.

Revela el nombre de los oficiales que coordinaban la seguridad de los jefes de las FARC cuando visitaban Caracas; especifica los nombres de los oficiales que han aparecido en listas publicadas por el propio gobierno norteamericano.

Habla de sus relaciones con los presidentes Luis Herrera Campins, Jaime Lusinchi, Rafael Caldera y Carlos Andrés Pérez; niega las afirmaciones de que los políticos con una llamada alteraban una investigación de la Conacuid y aclara que los cuerpos policiales respetan a los jueces y estos a la policía.

Mildred fue perseguida, se había enfrentado a fuerzas demasiado poderosas, pero siempre actuó dentro de la ley y con un gran coraje. En el libro hace revelaciones sobre el caso Makled, el de Rafael Alcántara, acusado de haber mandado a matar a Totesaut; se refiere a la famosa lista del gobierno de Clinton que impide entrar en Estados Unidos a una serie de funcionarios, y habla también de los que en este momento si viajaran fuera de Venezuela caerían presos.