• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

José Luis Ávila

¡Gracias Colombia!

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El viernes cerca de las 11:30 am no había un alma en la redacción de El Nacional. Nos encontrábamos en la rotativa para recibir el cargamento que la Asociación Colombiana de Editores de Diarios y Medios Informativos, Andiarios, envió a Venezuela en solidaridad por la crisis de papel periódico que padecemos desde hace meses y que se ha agudizado en las últimas semanas por el consumo del poco inventario existente.

Fue un verdadero vía crucis. Las 52 toneladas de papel salieron el 1° de abril de Cartagena (Colombia) y llegaron al puesto fronterizo de Paraguachón, en el estado Zulia, el jueves 3 de abril a las 4:00 pm. Uno de los oficiales venezolanos se refirió a la carga como “el papel que los colombianos enviaban a la oposición”, y la detuvieron de inmediato a la espera de órdenes de Caracas.

En este punto se haría la transferencia de la carga a la gandola con permisología internacional que continuaría el recorrido. Los guardianes del donativo fueron cuatro periodistas colombianos que se apuntaron en la travesía de forma voluntaria: Nelson Matta, del diario El Colombiano, Juan Fraile, de Caracol Radio, Mario Franco, de Colprensa, y Julián Espinoza, de El Tiempo.

El mayor temor era que el papel fuese incendiado mientras se retiraban a un hotel para pasar la noche. La empresa colombiana Algracol, encargada del traslado desde Cartagena hasta Paraguachón, envió a un celador para que resguardara la carga.

Al día siguiente la cámara de Espinoza fue retenida por la Guardia Nacional Bolivariana sin explicación alguna. Sin embargo, horas después pudieron recuperarla pero sin dos videos que fueron borrados de la tarjeta de memoria. Tras lo ocurrido, solo Mata y Fraile pudieron continuar el recorrido porque a sus colegas no se le permitió el ingreso al país.

La caravana siguió su ruta, pero fue detenida otra vez en la bodega del poblado de Guanero, en el estado Zulia, a la espera de finiquitar los trámites aduaneros. Lo que en Colombia demoró un día, en Venezuela tardó una semana. Fueron 11 días de travesía y 1.000 kilómetros recorridos.

De las 52 toneladas, 33,43 correspondieron a El Nacional y el resto fue entregado a El Nuevo País y El Impulso, de Barquisimeto. Lo cierto es que  unas bobinas de papel prensa nunca tuvieron una significación como la de ahora.

Tras semanas de incertidumbre, el pasado viernes los periodistas de El Nacional tuvimos una noticia que celebrar. Si bien el recién llegado papel solo representa dos semanas de circulación, repasar la lucha de los colombianos por llevarlo a su destino es cuando menos conmovedora.

Como dijo Nelson Matta, el papel periódico que hoy supone en el mundo un producto del siglo pasado representa para los venezolanos un símbolo de la defensa de la libertad. El día que nos toque escribir el regreso de la democracia a Venezuela, recordaremos sin duda este gran gesto de nuestros hermanos colombianos.