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Nelson Rivera

Libros: Miguel-Anxo Murado

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Delicadas, frágiles, por momentos explosivas: las materias que constituyen el corpus de la reflexión de Miguel-Anxo Murado (1965, Lugo, Galicia) en este libro son un puñado de ideas esenciales: las que tienen que ver con una caracterología de Galicia, con un posible ser gallego, con lo que algunos enuncian como “la galleguidad” (aquello que sería esencial de la condición gallega). Comento Otra idea de Galicia (Random House Mondadori, Colección Debate, España, 2011), libro que suma al menos cuatro ediciones desde que fue publicado en 2008, por vez primera.

Por encima del ancho y pertinente temario del que se ocupa (que puede conectarse a cuestiones históricas, sociológicas, culturales, demográficas, políticas, lingüísticas, económicas y más), Otra idea de Galicia es una trama inteligente, un tejido al que se van sumando, capítulo a capítulo, lazos, filones, imágenes, pensamientos de muchos otros autores, escenas de múltiple paleta, vínculos que remiten al lector a muchas otras fuentes, que van construyendo a lo largo de sus doscientas páginas un lugar para ver y para pensar Galicia. E insisto en esto de ver, porque algo hay en estas páginas que, más allá del análisis, incitan a ver o a recordar el paisaje, las múltiples visuales de la costa y de la tierra adentro de Galicia.

La trama que con sosegada paciencia elabora Murado es de singularidades (“Sin caer en ningún determinismo, lo que hace singular a Galicia es su geografía física, que es tanto como decir su apariencia. Es ésta la que ha dado origen a una geografía humana bastante singular y, quizás, a no pocas de sus instituciones políticas y culturales”). Ello lo conduce a proponer interpretaciones, a menudo a contracorriente de prejuicios, errores o estigmas que han lastrado o lastran la comprensión de Galicia.

Control del pulso. Afinada motricidad. Movimientos que se producen casi imperceptibles: Murado desbroza las ideas extremas, pone cierta racionalidad sobre la mesa, elude las controversias haciendo uso de aquello que afirman los hechos. Sabe que circula por unos pasillos habitados de jarrones y platos a punto de romperse. Las convicciones relativas a la nacionalidad y la identidad; la imagen que personas y comunidades tienen de sí mismas, pero también los dictados que los demás tienen de Galicia; los componentes de verdad y de ficción que subyacen en las tradiciones; la compleja dialéctica entre lo metafórico y lo real; las incalculables maneras que tiene la lengua para generar malentendidos, pero también para reconocer y negar: estos son parte de los espinosos territorios que Murado, amantísimo de su tierra a fin de cuentas, nos ofrece en este libro, a la vez personalísimo y, por ello, de gran interés para el lector no gallego.