Estrategia comunicacional
7 de agosto 2012 - 14:53
Tengo sobre mi escritorio la "Estrategia Comunicacional, Gran Misión A Toda Vida Venezuela", documento del gobierno bolivariano fechado en mayo 2012 y destinado a permanecer secreto según dicen quienes lo sacaron a la luz pública a principios de junio. Este documento precede a la presentación presidencial de la "gran misión" y se elabora como estrategia para prepararla y difundirla en la conciencia del público.
Ha sido un forista de "Aporrea", apoyado por la mayoría de sus coforistas, quien lo ha identificado así: "La Gran Misión a Toda Vida, es una nueva estrategia comunicacional ante las prontas elecciones, pero si revisas sus líneas estratégicas, verás que es la repetición del discurso con un nombre rimbombante. Todos los años se lanzan nuevas medidas para acabar con la delincuencia y hasta el momento no ha habido resultados, todo lo contrario, las cosas siguen empeorando.
Revisa el discurso de los últimos años y verás que es MÁS DE LO MISMO (sic, con mayúsculas)". Si los chavistas mismos lo confiesan... No dice que sea una estrategia para comunicar la gran misión sino que esta misma es una estrategia comunicacional electoral. ¿En qué consiste? En publicitar, y nada más, las medidas gubernamentales, esas que, según sus mismos partidarios, no mejoran sino que empeoran las cosas, si es que son algo más que palabras ¿Pero, qué hay, de fondo, en la posición del gobierno que las inutiliza? En el segundo párrafo del documento hallamos la clave: "El problema de la inseguridad tiene raíces profundas en el sistema capitalista, el Estado burgués y la clase política que dominó el país hasta 1999, directos responsables de la exclusión, la pobreza y el desmoronamiento moral de las instituciones rectoras de la sociedad.
La situación aún no ha sido resuelta de manera óptima por la Revolución que ha debido afrontar primero las causas sociales del problema". Esto lo hemos oído infinidad de veces, nos lo han repetido por activa y por pasiva, directa e indirectamente y sobre todo a gritos en cadena. Es, pues, la base conceptual de dicha publicidad electoral camuflada de "misión". Metámosle el diente a algunos de sus aspectos.
En Inglaterra están, precisamente, las raíces históricas, teóricas y prácticas del más acendrado capitalismo, y tiene una tasa de asesinatos por cien mil habitantes de 0,5 mientras para nosotros, país socialista (¿no es eso?) la cifra más confiable es 67 (la del Gobierno es de 50). Dígase lo mismo del estado burgués.
Nuestra clase política anterior a 1999 dejó este país con una tasa de 20, 3 veces y media inferior a la actual. ¿Qué decir, entonces, de la clase política socialista? Con respecto a la afirmación de que la exclusión y la pobreza son "raíces profundas" de la violencia hay demasiada evidencia experimental en todo el mundo y en Venezuela que la niega.
Sobre las instituciones, mejor es no hablar; antes de 1999 por lo menos existían. La revolución no sólo no ha resuelto "de manera óptima" el problema, sino que "de manera óptima" lo ha empeorado (4.550 asesinatos en 1998, 19.459 en 2011). ¡Tan mal ha "afrontado las causas sociales" durante 14 años! El forista de Aporrea lo señaló muy bien: esa "gran misión", es una estrategia publicitaria en tiempo de elecciones.
El problema, sin embargo, es mucho más grave, peligroso y criminal, pues no se trata sólo de publicidad engañosa; se trata de creencia ideológica firme que ninguna experiencia real parece capaz de cambiar. Sobre esa base sin base, el Gobierno seguirá enfocando toda esta violencia y elaborando sus ineficaces políticas; nosotros padeciendo en espiral creciente sus mortales y desbocadas consecuencias.

