• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Eduardo Semtei

Carta al general X de Guatemala

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Estimado general X. Comandante/ presidente de la Tercera Brigada de Blindados, Escopeteros y de Contrainteligencia del Core 23 de la Zona en Reclamación y de Garantía Suprema del Abastecimiento Adecuado y la Defensa Máxima de las Cosas Importantes. Su Despacho.

Por nuestras últimas conversaciones, concretadas, como sabemos, de la manera más discreta, a pesar de que tu mujer, quien anda verdaderamente desenfrenada en su actitud oposicionista radical, gritaba desaforada improperios y acusaciones contra quienes ella consideraba un grupo de pillos, dando sus nombres y dos apellidos, y de que todos temíamos que la oyera uno de los centenares de sapos contratados al mejor estilo castrista, que según Eulogia, tu media naranja, como ella andan de endemoniadas la inmensa mayoría de esposas de medianos y altos oficiales que se chorrean de miedo cada vez que sus hijos asisten a una fiesta, a una discoteca y hasta para el cine; bueno en esa última parrillada noté que estabas moralmente afectado y con un manifiesto complejo de persecución,  por el hecho de que en muchos de los peores delitos: secuestros, sicariatos, mafias de robo de carros y motos, dólares preferenciales, narcotráfico afrancesado y contrabando de bienes, especialmente gasolina y gasoil, aparecían frecuentemente como caporales, caudillos y capataces gente del mundo militar. Muchos soles.

También vi tu cara de disgusto cuando mencionaste el curso de contrainteligencia dictado por un general cubano utilizando para ello documentos, refugios, oficinas, registros, claves y procedimientos considerados secretos.

No sé si sea cierto que un grupo de tus compañeros de grado, de todas las distintas fuerzas, llamaron al presidente que andaba de gira por otros países buscando inútilmente centavitos para gastar y seguir regalando a Bolivia, Nicaragua y Ecuador, endeudándonos casi criminalmente, a que se presentara y dejara el periplo que en pocos meses lo ha llevado a recorrer toda la órbita terráquea, y que tratara de enderezar ese asunto de la economía. Parece que algunos, muy institucionalistas, anunciaron que las persecuciones contra las inversiones privadas y las empresas criollas no se podían tolerar, sobre todo si era para abrirle, literalmente, las piernas a los cubanos, rusos y chinos a fin de que penetraran todas las ramas y sectores claves y estratégicos nacionales.

Me contaste también que ninguno de los miembros de lo que llaman el generalato comparte ni la actitud frente a Guyana, que ha venido apoderándose paulatinamente de toda la riqueza natural del Esequibo, y mucho menos las declaraciones sobre Siria, cuyo dictador gobernante reconoció impúdicamente poseer arsenales gigantescos de armas químicas usadas contra su propio pueblo asesinando niños, ancianos y mujeres inocentes.

Sentí alivio cuando narraste que a ninguno de ustedes se le ha ocurrido pensar en un golpe militar, en un sacudón o en algo parecido y que en todo caso los habitantes de los cuarteles son de la misma sangre, carne y huesos de quienes estamos del lado de afuera de sus paredes y que nuestros padecimientos son similares.

Me parece un gran avance que tus compañeros no vean en un gobierno verdeoliva el remedio a unos males, principalmente económicos, que pueden enfrentarse exitosamente dentro del más amplio marco de conciliación entre nuestro pueblo.  Por eso, mi estimado general X, te felicito.  Debes saber que en el mundo civil estamos preparados para asumir el reto del progreso, la democracia y el bienestar y que el pensamiento comunista termina por embrutecer y debilitar al pueblo. Para muestra Corea del Norte y Cuba. Si cayó la Unión Soviética sin un tiro, aquí la vaina será más fácil.