• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Pedro Morales

¡Díganle la verdad al pueblo!

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Lo que se ha venido alertando desde hace más de diez años generaba desde entonces un gran escepticismo o incluso descalificaciones de parte de algunos sectores, esto debido al escenario de fatalidad que se pronosticaba en función de la implementación de un modelo de gestión gubernamental, incoherente e irracional, y contrario a los principios o postulados que sustentan una correcta “oikonomos” o “administración del hogar”: Venezuela. Testimonio de ello, se encuentra por ejemplo en diversos artículos de opinión, disponibles en la “web site” de prestigiosos medios de comunicación como la de este diario: “Ningún almuerzo es gratis”; “Sube el telón y baja el telón, parte I y II”; “Pesolización”; “Exorcismo económico”; “Tendencia regresiva salarial”; “Derecho a réplica de un docente”; “Donde hay orden existe paz”; “Fuerzas oficialistas y opositoras: permitir el regreso del sol”; “Emergencia económica constitucional”; “¿Está de acuerdo con que se oficialice el aumento de precio?, parte I”; etc.

Lamentablemente, la situación es extremadamente grave, y tiende a empeorarse debido al empeño de seguir con el mismo patrón de comportamiento, basado en criterios de gerencia o desempeño inercial y modelado por esquemas fetiches, lo que en la práctica están representados por un populismo absurdo, dentro del más puro “marxismo cultural”, con la promesa incesante del bienestar material para el “pueblo”, pero afincado sobre una economía de “burbuja”; cuando la “verdad verdadera”, es que el sistema económico está virtualmente destruido, a la par de los daños colaterales infringidos sobre la estructura de valores y la plataforma institucional, los cuales no revertirán sus efectos negativos ni en 60 o 120 días, tal como lo dicta el estado de excepción o “decreto de emergencia económica” (DEE): sin autocrítica y rectificación el “estado de excepción” agravará la situación.

En este orden de ideas, con el mayor respeto y consideración que se merece el ciudadano presidente de la honorable Asamblea Nacional, en lugar de prometer que se va  revisar detenidamente el DEE, se tenía que haber aprovechado este momento histórico del siglo XXI para presentarle al país un programa alternativo, coherente y sincero de ajuste integral y estructural de la economía venezolana (como el que está propuesto en el PIRU o “Plan integral de recuperación universitaria”), donde se pudo haber dicho con toda franqueza la verdad a la población, no solamente en lo que refiere a la crisis multidimensional que padecemos, producto de causas estructurales, históricas y culturales, sino que también, a pesar del alto costo social, político y electoral que representa, haberles explicado, que la única manera de salvar al “Titanic”, es cambiar el “rumbo de navegación”, pero haciendo énfasis en el sacrificio y la colaboración de todos como un “solo ser”.

En otras palabras, una de las políticas que deben implementarse de inmediato con gran convicción es la de decirle la verdad a la nación, sin esconder nada, y colaborar todos en la resolución de los problemas: nadie puede resolver este lío de manera individual. Ejemplo: una práctica característica del Ejecutivo nacional, que incluso aún el nuevo Poder Legislativo no presiona con fuerza, es el relativo a no presentar veraz y oportunamente cifras oficiales de inflación. Esto origina, entre diversas situaciones, que la unidad tributaria no se actualice, y si no se actualiza hasta “Juancho Pueblo” debe pagar impuesto, perjudicándose en mayor cuantía su poder adquisitivo: en principio el “salario mínimo vital” de los trabajadores, que a propósito no se ajusta realmente, dado que la información del alto de costo de vida no está actualizada ni sustentada con una metodología de cálculo correcta.

“Mi gran preocupación es que nos dejemos engañar nuevamente por alguien que viene y nos dice lo que queremos escuchar, y terminar otra vez más con las ‘tablas en la cabeza’. Lo más importante fue hablar de frente acerca de los problemas del país, y las distorsiones que ha originado el gobierno con políticas incongruentes, que con distintos nombres ha implementado en 17 años, pero faltó explicar el método que permitirá la solución tan ansiada por nosotros”. (Sra. Aracelis Vielma, distinguida lectora de esta columna).

 

Docente universitario

pmoral@unet.edu.ve

@tipsaldia