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Henryk Gzyl

¿Y el Estado de Derecho?

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¿Desde cuándo estamos en una dictadura? ¿Qué es eso que el presidente ordena a tiendas de lo que sea vender al precio que él dice? ¿Y de cuándo acá es trabajo de los encargados de la seguridad de la nación ejecutar esas órdenes?

Por una parte, si yo cultivo cambures y me da la gana de poner el precio de 1 millón de bolívares por cada cambur, y un bolichico me lo quiere comprar, eso es asunto nuestro. Para convencerse de mi punto de vista, sustituya usted cultivar cambur por pintar un cuadro o refaccionar un carro antiguo. ¿A cuenta de qué tiene el gobierno que meterse en eso? Creo que en lugar de regular hasta el extremo, el gobierno debería devolver todas esas empresas y tierras expropiadas que no producen nada (e indemnizar a sus dueños) y hacer que haya competencia y los precios bajen solos.

Y si alguien en el gobierno siente que es su responsabilidad, o su deber, regular el mercado, existen mecanismos previstos en la ley para determinar si una persona en el ejercicio de una actividad comercial está cometiendo algún abuso.

Hay un cuerpo de normas de convivencia, comenzando por la Constitución, y reglamentadas en un Código Penal, cuyo punto de partida es que todos somos inocentes hasta que se demuestre, más allá de la duda razonable, que somos culpables de algo.

Yo no sé si los dueños de esas tiendas saqueadas son culpables de algo, pero antes de que fuesen obligados a vender al precio que el señor Maduro considera justo, debieron ser cerradas por orden de un juez, se debió haber determinado si cometieron alguna infracción, y luego ser sancionadas. La sanción puede ser devolver dinero, vender a otro precio, etc. Tal y como sucede en el imperio.

Y si se llega a demostrar que bajo ningún criterio los precios de los electrodomésticos son injustos, ¿será que el señor Maduro asumirá la reparación de los daños, no con el dinero de reparar escuelas, hospitales o carreteras, sino de su propio dinero, por haber sido él quien creó esta situación, brincándose las leyes sin que el Poder Moral dijera ni pío?

Y hablando de proteger al pueblo, ¿qué pasa con la calidad de la medicina y la educación públicas? Si fuesen lo que deberían ser, se acabaría la peleadera con las clínicas y las escuelas privadas por el costo se los servicios.

Y si es que de proteger los intereses del pueblo se trata ¿qué ha pasado con todas las denuncias de corrupción? ¿Qué tal si resolvemos el caso de Pudreval, para comenzar?