• Caracas (Venezuela)

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Armando Janssens

Constancia social

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Estamos en medio de un país absorbido en una lucha política sin descanso, que abarca todos los campos públicos y aspectos humanos  personales y comunitarios. La tensión permanente en cual vivimos afecta hasta la salud física y síquica de la población. Los médicos pueden hablar de la gran cantidad de gente que se acercan con problemas vinculadas a la tensión prolongada y hasta llegando a  problemas de neurosis con todas sus consecuencias.

Los que trabajan en comunidades y tiene un permanente contacto con la población, especialmente de los sectores populares, constatan no solamente la permanente angustia  de sobrevivir en un ambiente hostil marcada por la violencia, la búsqueda de la comida diaria, el manejo del limitado presupuesto a su alcance.

Pero igualmente se nota en todas partes una baja sensible en las actitudes de la convivencia social en el mal trato mutuo, los permanentes insultos y el no respeto a los derechos de los demás, exigiendo ruidosamente los nuestros. Nunca hemos sido campeones en todo eso, pero hoy en día se ha agravado hasta llegar cerca de un permanente caos. Para los que utilizan por ejemplo con frecuencia el metro pueden contar historias de maltrato y abusos que no se pueden imaginar: Tiempos pasados era  ejemplo de buena ciudadanía que ahora se perdió en parte importante. En una ocasión futura ahondaremos en este proceso de desmoronamiento acelerada en nuestra sociedad. 

Por estos y otros motivos es impresionante observar los esfuerzos y los resultados que en el campo social las organizaciones como el Grupo Social Cesap logran de realizar. Es un flujo constante de cuarenta años en crear desde un grupo de jóvenes de los sectores populares una organización nacional que por medio de diecisiete equipos con  unos trescientos integrantes logran promover la mayor variedad de programas sociales desde los sectores no gubernamentales. Son la contracorriente positiva en el conjunto actual del país. Crean esperanzas y resultados que sí mejoran la calidad de vida de la gente en induce a relaciones responsables.

El año pasado el Grupo Social CESAP ejecutó 91 proyectos en las áreas de formación comunitaria, economía social, desarrollo ciudadano e investigación. Todo  eso en un contexto de valores humanos y cristianos expresados implícitamente. Más  de 34.000 personas provenientes de 1.105 organizaciones de 102 municipios de 18 estados, participaron.

Los programas sobresalientes de los últimos años se refieren el acompañamiento de emprendedores de proyectos socio-económico. Se logra un intenso trabajo de coaching que hoy en día se ejecutan en cinco centros regionales. Acompañado del trabajo microfinanciero  con monto promedio de Bs.15.000 y una asistencia técnica permanente. Vale la pena recordar que CESAP está junto a otras entidades al origen de BanGente y sigue siendo  socio minoritario de esta experiencia exitosa.

Un novedoso programa son los Redes Locales de Riesgo que se ejecute desde hace tres años como estrategia para promover la capacidad de reaccionar frente a desastres naturales y otros. Para los sectores más desasistido de nuestras comunidades como son los  barrios con alto riesgo, aldeas  aisladas, se ha creado 8 redes en distintas zonas del país.No menos de 60 organizaciones participantes, mesas de dialogo con autoridades locales y eventos nacionales para intercambiar experiencias y profundizar  el sentido de estas iniciativas.

Por medio de Acción Campesina se llega a una gran variedad de programas de asistencia a productores de cacao con reconocimiento internacional, casabe e instalación de numerosas unidades de producción, la papa en mejoramiento de calidad y productividad. Su variedad de acción es tan grande que además de un programa de pequeños créditos, promueve en Lara, Carabobo y Miranda de reforestación con un programa “Adopta un Árbol y Crece con Él”. Al mismo tiempo se trabajo intensamente con las mujeres campesinas en el desarrollo de su propia dignidad.

Me siento feliz y orgulloso de haber participado intensamente durante estos cuarenta años a esta iniciativa social. Todavía me siento más feliz que desde hace mucho tiempo la dirección de esa organización está en manos de gente que desde hace muchos años se han formado en constancia y fidelidad. Claro que la mayoría son ahora profesionales pero con la mística de militantes. Al fin  y al cabo es un pequeño milagro de sobrevivir en las actuales circunstancias y seguir con una solidez institucional que sigue creciendo.