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Pedro Morales

Conflicto universitario: propuesta a la asamblea de profesores

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Planteamiento de la propuesta:

Este conflicto nace en el mismo momento en que las justas y meritorias demandas salariales de los docentes universitarios son incumplidas, aparte de recibir un trato desconsiderado e irrespetuoso, y en todo caso de la flagrante violación de derechos humanos fundamentales y la sagrada “institución de los derechos adquiridos”. No obstante, es preciso recordar que desde el inicio aparecieron diferentes tablas salariales, que generaron en el sector profesoral la esperanza, que por fin se le iba a reconocer su alta labor de rango constitucional, como es la de formar profesionales y seres humanos integrales al servicio del bienestar de la sociedad venezolana.

En efecto, haciendo un breve recuento histórico se encuentra que: Resoluciones Fapuv (12-03-2015): referéndum consultivo: ¿Aprueba usted las motivaciones antes expuestas y la tabla salarial a ser presentada por nuestra federación? Ejemplo Profesor Titular a D. E.: 15.297 bolívares (dic. 14), 53.692 bolívares (ene. 15), 91.277 bolívares (sep. 15), 182.554 bolívares (ene. 16). Cláusula 83: Propuesta de Tabla de Sueldos II CCU (15-04-2.015). Profesor Titular a D. E.: 141.861 bolívares (ene. 15), 198.606 bolívares (sep. 15), 278.048 bolívares (ene. 16), 389.267 bolívares (sep. 16).

Sin embargo, la “negociación” con el gobierno comenzó a dilatarse en una especie de “operación morrocoy”, y la tan esperada cláusula 83 de la II CCU se retardó su discusión injustificadamente, generando en el gremio de profesores una gran preocupación y suspicacia alarmante, hasta el punto que antes de iniciar el receso docente, se decidió realizar en las diferentes universidades sendas consultas, en el formato de referéndum o plebiscito (según el caso), donde se decretaría para el mes de septiembre de 2015 un “Paro indefinido” o “Cese de actividades académicas”, si el gobierno no satisfacía las demandas salariales establecidas en el proyecto de la II CCU. En particular es oportuno recordar por ejemplo: Referéndum ULA (16-07-2.015); Plebiscito UNET (04-08-2.015).

Lamentablemente, en la madrugada del 3 de septiembre de 2015 se produjo el lamentable desenlace: la aprobación de la controvertida cláusula 83 (con el voto en contra de la representación de Fapuv). La propuesta salarial presentada por el gobierno no guardaba relación con las que antecedieron, adoleciendo de sustento  o coherencia constitucional,  y sin basamento  metodológico que la justificara. En tal sentido, téngase en cuenta el siguiente ejemplo de lo presentado y aprobado de manera unilateral por el sector oficial: Profesor Titular a D. E.: 24.250 bolívares (ene. 15); 27.888 bolívares (feb. 15), 33.465 bolívares (jun. 15), 36.812 bolívares (jul. 15), 44.174 bolívares (sep. 16).

La tabla salarial formulada en el proyecto de la II CCU se había descartado por completo, con los agravantes siguientes: A) Violación del Estado Constitucional de Derecho: i) carta magna: (art. 23) supraconstitucionalidad de los tratados y acuerdos sobre “derechos humanos”; (art. 24) principio de la irretroactividad de las leyes;  (art. 25) actos nulos; (artículos 87, 89 y 91) irrenunciabilidad y progresividad de los derechos y beneficio  laborales; (artículos 19, 28, 58 y 91) derecho a la información veraz y oportuna; (art. 109) “búsqueda del conocimiento”. B) Algunos referentes conflictivos de la II CCU: i) disminución del salario de los docentes y auxiliares a tiempo convencional; ii) la  regresividad en la interescala entre categorías; iii) exclusión de la “prima por antigüedad”; iv) bono por doctorado excluido del salario.

La reacción y el reclamo gremial no se hicieron esperar. Desde el mismo lunes 14 de septiembre de 2015 comienzan las deliberaciones en las distintas asociaciones de profesores, aprobándose un conjunto de propuestas a ser presentadas en la reunión de Fapuv (pautada para el día 17-09-2015), igualmente aparece el término de “Protesta activa” y la suspensión de la actividad docente. Surge además en el ambiente la posibilidad que el ministro se reúna con los representantes gremiales de los docentes. Pero así pasaron los días, con la expectativa de la posible reunión, del dialogo, que permitiera resolver satisfactoriamente los elementos problemáticos que dieron origen al conflicto.

Transcurre el tiempo sin llegar a una solución, y producto de la misma incertidumbre generada desde la instancia gubernamental, se generó  un enorme vacío de información  que nunca permitió un clima de tranquilidad, confianza y esperanza para  que el conflicto pudiera llevarse a un punto de convergencia: a favor en todo caso de la actividad académica. Pero llega el día 3 de noviembre, y aparece un nuevo ingrediente: la Asamblea Nacional aprueba un conjunto de acuerdos, entendidos estos por toda la comunidad universitaria como una intervención a las universidades. La respuesta en todo caso fue contundente desde todos los frentes de noción y vocación institucionalista. Pero entonces se propone una consulta universitaria (referéndum o plebiscito) contentiva de tres preguntas (con resultado predecible), que aunque muy oportunas y pertinentes en relación a los acuerdos ya citados, no guardaban ninguna relación con los factores problemáticos salariales que dieron origen al conflicto. Sin embargo, siempre la preocupación estuvo latente en un grupo importante de  profesores: el sustento legal y la estrategia a seguir cual sea el resultado

La semana que inicia el 16-11-2011 se caracteriza por reuniones por parte de los actores universitarios y del gobierno: Averu-Gobierno-Fapuv. Bajo un ambiente de “cordialidad” emerge el dialogo como instrumento de consenso, rectificación y negociación. Del mismo afloran de forma tangible un conjunto de propuestas con el fin de reactivar la actividad docente. Aparentemente los recursos están fluyendo a las Universidades, y pareciera que las condiciones para hacer docencia también. Se debe reseñar, que la UNET es la única universidad que se ha declarado en emergencia universitaria, y sus propios estudiantes los únicos que de manera inédita se han involucrado directamente en un proceso a favor de la “cuantificación de la crisis”; no obstante, las demás instituciones de educación superior pudieran dar a entender  que la situación está “normal”.

Ocurrido estos eventos de “última hora”, se traslada a las bases profesorales que decidan el regreso a clases pero condicionado o seguir en conflicto, pero ahora bajo la denominación de “paro indefinido”. Es decir: la asamblea de profesores de cada universidad ahora les corresponde decidir acerca de la solución de esta situación problemática, sin disponer información o propuesta concreta, y sin estrategia definida para tal o cual opción.

Existen las propuestas por parte del gobierno que tratan de convencer al profesorado que después de todo lo acontecido, la situación a la que se ha llegado no es tan mala, pero  nada está firmado, ni tampoco nada definido. Por ejemplo, no hay oferta concreta acerca del bono único, que en principio debe ser extensible a todos, sin ningún tipo de discriminación. De la misma forma nada concreto en relación a la fecha para dilucidar lo del bono de doctor o cuales van a ser en definitiva las interescalas. Menos aún precisar los derechos vulnerados del profesor jubilado en la I CCU, o el compromiso de tratar y aprobar un nuevo ajuste salarial a más tardar en el primer trimestre de 2016, pero partiendo del instrumento normativo establecido en la Gaceta Oficial N° 32539 del 17-08-1982, lo cual exige disponer de una data oficial y actualizada de la verdadera tasa de inflación imperante en Venezuela, lo cual impone la necesidad de contar con un índice nacional de precios al consumidor confiable y “coherentemente” estimado desde el punto de vista metodológico.

Como dignos docentes universitarios exigimos a nuestros representantes gremiales, autoridades universitarias y el sector gubernamental con competencia en esta materia, que consoliden el rol que les corresponde desempeñar en esta situación conflictiva, y presenten al personal académico información fidedigna y estructurada, objetiva y bien documentada.

 

Propuesta:

Se solicita, a las máximas autoridades de las universidades, que se pronuncien contundentemente acerca de las verdaderas condiciones que prevalecen, y en consecuencia permitan o no el reinicio efectivo y continuo de las actividades académicas;

Al gobierno que presente un conjunto de propuestas cuantificadas y basadas en elementos metodológicos y legales que ciertamente lo comprometan a cumplir perentoriamente: montos del bono para todo el personal sin discriminación alguna;   porcentajes definitivos de interescala; homologación de beneficios para el personal jubilado (I CCU); salario del profesor a tiempo convencional; fecha de los respectivos pagos; compromiso cierto  para acordar el  nuevo ajuste salarial y lo relativo al bono de doctor (antes de finalizar el primer trimestre de 2016), etc.

A nuestros representantes gremiales canalizar objetivamente toda la información y hacerla llegar a la base profesoral con suficiente anticipación para ser analizada y discutida con sensatez universitaria.

Finalmente, dado que estamos a escasos días de realizarse las elecciones parlamentarias, lo que sería en vano tratar de reiniciar la actividad docente, se propone que a más tardar el lunes 30-11-2015, cumplidas las pautas antes solicitadas, nos reunamos en asamblea los profesores, para que a través de un referéndum o plebiscito (con una o dos preguntas concretas, claras y sin sesgo), se pueda decidir democrática el retorno a las aulas de clase en un tiempo inmediato, superado el proceso electoral  y las fiestas de fin de año.

 

Docente universitario

pmoral@unet.edu.ve

@tipsaldia