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Valentina Quintero

Chirimena sorprende con sus farallones al mar

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Así son los riscos en esta costa de Chirimena / Pisapasitos

Así son los riscos en esta costa de Chirimena / Pisapasitos

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La naturaleza siempre gana. No me canso de decirlo. Nuestra fortaleza nacional es la naturaleza. Cada vez que le metemos mano, terminamos violentando sus espacios. Es el caso de Chirimena, este pueblito en la costa de Miranda entre Chuspa e Higuerote, con calles angostas, su iglesia y al final el mar. No se diseñó para recibir multitudes. Era un pueblo de pescadores, baile de tambor, conucos y gente contenta y amable. Pero con esas playas tan sabrosas, no tardó en llegar la visita. Montaron kioscos, toldos e hicieron un estacionamiento minúsculo. La basura la lanzan donde sea. Los carros se paran en cualquier agujero. Cuesta transitar. Ponen música estridente que compite con las olas.

Si suben hacia las playas de Corrales y Corralito la situación es más caótica. Es una sola vía muy estrecha con montones de letreros que anuncian estacionamientos, paseos a las playas de Majagua y Caracolito o accesos a las bahías de Corrales y Corralito. Hay uno tan pretencioso que se llama Bora Bora aunque se trate de una extensión de tierra y listo. La tarifa son Bs 70 por carro por día. Los paseos en peñero a las playas salen en Bs 120 por persona ida y vuelta. Indican la hora de regreso y listo. Lo innegable es que son una solución. Lo ideal sería un estacionamiento grande en la entrada y que el acceso al pueblo y las playas fuera a pie o en algún tipo de transporte público bonito y organizado. Un servicio que se parezca a la naturaleza.

Si se paran en lo alto desde alguna montaña, es precioso ver los riscos contundentes, la arena abajo, el mar tranquilo que llega, las rocas que salen desde los azules o las olas que revientan contentas cuando la marea se alborota. Majagua es para los surfistas. Si el oleaje está fuerte es muy difícil entrar en los peñeros. Caracolito es tranquila, cristalina, con montones de restaurantes y kioscos de comida. Los fines de semana van muchedumbres.

Estuve un fin de semana por Chirimena. Se fue la luz desde las 7:30 pm del sábado y el domingo a las 10:00 am no había regresado. No llega el agua. Las posadas deben pagar camiones cisterna. Algunas tienen plantas, pero por lo general no alcanzan para los aires acondicionados. En la que estuve se quemaron la bomba de agua y un aire. ¿Quién se los paga? ¿Por qué deben cancelar impuestos si el Estado no se ocupa ni siquiera de garantizar lo básico que es agua y luz, e igual llegan los recibos y hay que pagarlos? Así es muy difícil convertirnos en un destino turístico. No somos atractivos ni para nosotros mismos. Mucho menos para los extranjeros que tiene un mundo por delante.

 

Las Casas del Gobernador y Antoñita. La posada que más destaca los encantos de Chirimena es Las Casas del Gobernador. Queda al final de la vía a Corrales, encaramada en un farallón, completamente abierta al mar, el viento y el cielo, con jardines y lomas que bajan a la playa, una roca preciosa con cuevas que suenan y alborotan, una piscina de agua salada colocada en un risco junto a una churuatica. Es un rincón para el romance. Juras que saldrá volando hasta la línea del horizonte. La otra piscina queda en el medio, entre el comedor y las habitaciones. Es bien sabrosa. Son 13 habitaciones con aire acondicionado y baño, ventanas grandes para ver la geografía y terrazas. El comedor es abierto, en una churuata cuyo techo acaban de cambiar y quedó precioso. Su dueño es Jorge Partidas. Sufre con tantas vicisitudes, pero mantiene su posada abierta porque la ama. La encargada es Marelis Urbina, decentísima, afable y pendiente de todo. Su hijo Menderson se ocupa de los fogones y la verdad es que se aplica. Lo más sabroso es sentir la presencia de esta costa de riscos. Levantarse muy temprano y verlos desde lo alto. Escuchar el mar sin interrupciones de aparatos de sonido. Hay un salón de conferencias muy sabroso con vista estimulante de mar. La habitación matrimonial sencilla cuesta Bs 7.595 por 2 noches con desayuno y cena. Lo mismo en la VIP, que tiene vista al mar y salida a los jardines es Bs 8.940.

Miriam Castillo es la dueña y anfitriona de la Posada Antoñita. Confieso mi admiración por ella. Empezó con un restaurancito pequeño junto a la iglesia en una casa que le prestaron. Luego cocinó por años en Las Casas del Gobernador. Finalmente montó su propio restaurante en lo alto de la playa del pueblo de Chirimena, con una terraza gloriosa que ve el mar. Luego hizo 3 habitaciones sencillas, pero cumplidoras y hace poco estrenó una piscina fantástica, cuadrada, en lo alto, que rebosa el agua y se confunde con el mar. Al lado le colocó una churuatica para servirle comida a la visita que no se quiere salir del agua. Y pronto hará unas habitaciones en la parte de atrás del terreno. La visita se desvive por comer sus platos criollos y tienen razón. Adoro sus caraotas con leche de coco, el guiso de raya, el cazón o los asopados. Sus quesillos son gloriosos. Y ella es una oda a la amabilidad y las ganas de consentir a sus huéspedes. Todos la aman. El precio es Bs 1.000 por pareja con hospedaje y desayuno.

 

El Acuario y Sol de Chirimena. La posada El Acuario está en el sector Corrales en toda una esquina. Es una casa grande que fue creciendo a medida que llegaron más huéspedes, con escaleras muy empinadas, terrazas para ver el mar, un comedor en la parte de arriba y si bien algunas habitaciones son abiertas y con vista, otras son encerradas y oscuras. Una persona con mínima dificultad para desplazarse no puede ir. A todas partes se llega subiendo y bajando escaleras.

Oxarellis Urbaneja es la administradora. Es notorio que se faja en las atenciones. Llega los jueves y se va los lunes. Son 13 habitaciones con aire acondicionado, baño y tv con cable. Las que tienen terraza y vista al mar cuestan 1.500, las sencillas Bs 1.000 y el apartamento para 6 personas con cocina lo alquilan en Bs 2.500.

En playa Los Corrales está la posada El Sol de Chirimena. Si fuéramos un país serio con regulaciones nunca hubieran permitido una construcción de tres pisos frente a esta playa. Pero ya está. Son dos edificios en cada extremo, unas terrazas amplias que sirven para ver al mar, como comedor o para eventos. Por una escalera se baja hasta la maravillosa playa Los Corrales. Es la gran bondad de esta posada. Lamento muchísimo la falta de criterio arquitectónico. Esta vista se merecía una posada que la enalteciera. La señora que cocina hace unas empanadas perfectas. Se abomban bellas con rellenos suculentos. Los huéspedes se nota que son felices. La vista del mar siempre es una gloria. Una habitación doble cuesta Bs 2.000 una noche, y 5.700 por 3 noches. Los desayunos están entre 40 las empanadas y 170 un menú completo.

Hay otras posadas, pero estas fueron las que visité y por lo tanto las que reseño. Ya volveré para ocuparme de las demás.

 

Datos vitales

 

Las Casas del Gobernador

Final calle Corrales

Teléfonos: (0414) 250 8770/ (0424) 249 2882

Web: www.chirimena.com

Correo: inversionesmerintenso@hotmail.com

 

Posada Antoñita

Subida al puerto, sector Corrales

Teléfonos: (0234) 338 1052/ (0412)993 2485

Correo: posadaantonita@gmail.com

 

Posada El Sol de Chirimena

Calle 2, playa Los Corrales.

Teléfonos: (0212) 637 0671/ (0414)282 8599

Web: www.elsoldechirimena.com

 

Posada El Acuario

Calle principal Corrales

Teléfonos: (0424) 110 2005/ (0234) 338 1052

Correo: posadaelacuerio@gmail.com