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Germán Febres

Cercenar ideas e impedir que se compartan

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Para mí, Internet es el más amplio y reciente espacio donde se ha cultivado y ha florecido la libertad; obvio, con casos y excepciones preocupantes que colocan a veces en entredicho sus bondades o que se constituyen como nuevas referencias contemporáneas de censura, espionaje, hegemonismo y sabotaje por parte de contados gobiernos y de vándalos.

Es claro que, al cumplirse los primeros 25 años de la red de redes, la inmensa mayoría de los diversos expertos que han analizado el asunto desde diferentes perspectivas así como para la propia comunidad tecnológica, las ventajas superan con creces, muy de largo, los problemas que se pueden derivar de la apertura. De manera que favorecen una Internet libre y abierta, sin control de los gobiernos ni empresas, para que esté al legítimo servicio de los ciudadanos.

Hagamos un apretado repaso de su estado en Venezuela y de ciertos hechos internacionales recientes e importantes vinculados al tema.

 

Reporteros sin Fronteras y la SIP

Venezuela había dejado de integrar en 2012 la lista de países bajo vigilancia por el control al que someten a la red, pero la organización defensora de la libertad de prensa Reporteros sin Fronteras (RSF) volvió a activar las alarmas, reseñó la agencia internacional de noticias Efe, al divulgar declaraciones de Camille Soulier, responsable de esta alianza de periodistas para América Latina.

RSF destacó dos actuaciones de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel). En noviembre de 2013, este organismo gubernamental ordenó a los prestadores de servicios de Internet que cerraran el acceso a las páginas web que informaban el tipo de cambio relacionado con el dólar en el mercado paralelo; y luego, en el primer trimestre de 2014, hizo trámites para lograr que en las redes sociales, en particular Twitter, se filtrara el tráfico de imágenes relacionadas con las manifestaciones estudiantiles y ciudadanas antigubernamentales, que se vienen desarrollando en las calles de Venezuela.

En un continente donde el acceso a Internet es libre y sin cortapisas (con la excepción de Cuba) el estudio anual de RSF se mostró crítico y duro con la actuación del gobierno del presidente Nicolás Maduro y en particular con Conatel. En el ámbito latinoamericano, la organización también mostró su preocupación sobre Colombia.

Respecto al escenario global, Reporteros sin Fronteras reveló el papel censor de 32 instituciones en numerosos países, tres de ellos “tradicionalmente autoconsiderados respetuosos de las libertades fundamentales”: la India (el Centro de Desarrollo de las Telemáticas), Gran Bretaña (el GCHQ) y Estados Unidos (prácticas de la Agencia de Seguridad Nacional confesadas por el excontratista Edward Snowden).

Por su parte, el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Claudio Paolillo, al pronunciarse en contra de diferentes y sostenidas agresiones a medios y periodistas en Venezuela, señaló que “se está gobernando en contra de la Carta Democrática Interamericana, la cual establece como principio básico de la democracia el respeto por la libertad de prensa y por los derechos humanos”. La mayoría de los periódicos ha tenido que reducir la cantidad de páginas y secciones, mientras una decena de ellos dejó de circular por falta de papel, aunque continúan publicando en formato digital. Pero también se ha denunciado que el gobierno venezolano restringe el acceso a Internet y ha bloqueado imágenes en Twitter, agregó.

Entrevistado por El Diario de Caracas, el periodista venezolano Nelson Bocaranda, con numerosos seguidores en las redes, confirmó y explicó en las últimas horas que se quiere censurar Facebook y Twitter (http://diariodecaracas.com/politica/nelson-bocaranda-conatel-si-quiere-censurar-facebook-twitter-video).

 

Estados Unidos renunciaría a su control

Funcionarios del gobierno estadounidense han asomado la intención de dejar la red de redes en manos de un organismo internacional que especialmente se cree. El propio presidente Barack Obama se ha reunido y conversado con los “gigantes de Internet” intercambiando opiniones sobre esa posibilidad y otros aspectos polémicos de seguridad (http://es.finance.yahoo.com/video/obama-se-ne-con-gigantes-164338739.html).

La principal herramienta con la que Estados Unidos aún ejerce control sobre Internet es la Icann (Internet Corporation for Assigned Names and Numbers). Esta entidad sin ánimo de lucro, con sede en California, es la que decide y aprueba cualquier nuevo nombre o dominio en el mundo.

Dilma Rousseff, presidente de Brasil, ha propuesto a la ONU una especie de control multilateral. Quien escribe se siente obligado a insistir en recomendar prudencia y precaución con ello, no sea que el remedio resulte peor que la enfermedad, que la tentación totalitaria gane terreno o que regímenes que no ocultan su talante opresor obtengan mayores facilidades para censurar Internet, controlar redes, cercenar ideas y frenar tendencias.

Estoy convencido de la conveniencia y promuevo que se logre la participación determinante y plena de los usuarios en estas discusiones y decisiones, pues la Internet debe estar primeramente al servicio de los ciudadanos, no de los gobiernos y empresas.

La red de redes en el presente y de cara al futuro representa –ni más ni menos– una autopista expresa al conocimiento universal. A la pregunta: ¿Es posible hoy cercenar las ideas desde el poder e impedir que se compartan? Mi respuesta es no, lo más que se puede es enlentecer ese proceso colocando obstáculos, trabas. Actualmente la información fluye por muy distintas vías o canales alternativos y complementarios.

Son las comunidades de usuarios y la sociedad en general desde su propio conocimiento, criterio, experiencias y responsabilidad quienes contrastan, aceptan o rechazan las ideas y deciden compartirlas o no. Ese es el mejor balance y equilibrio. No obstante, debemos mantenernos atentos y firmes, preparados a defender la libertad en Internet de las presentes y futuras amenazas.