• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

En los últimos tres meses y medio se han escapado de las cárceles y comisarías argentinas 94 reos en 34 fugas y apenas se ha recapturado a la mitad de ellos. Se trata de un promedio de un prófugo por día que muestra claramente que no sólo estamos en presencia de graves fallas de la seguridad carcelaria sino también de una activa complicidad por parte de los carceleros y policías.

No se ha vulnerado la seguridad de los penales ni los presos han recurrido a estratagemas de suma complejidad. Por el contrario, los guardianes parecen haber facilitado las fugas. Queda por averiguar en qué nivel de los institutos penitenciarios nace este tipo de complicidad que agrava aún más el problema de la inseguridad.

El delito en general y el narcotráfico han infiltrado las fuerzas policiales y de seguridad. Ahora debemos afrontar también la corrupción de los servicios penitenciarios. Cabe preguntarse qué futuro puede tener un país cuando su policía delinque y sus carceleros son cómplices de quienes deberían custodiar.

Las modalidades empleadas por los presos que se fugan son tan elementales que sólo pueden prosperar con la abierta complicidad de los guardias. Las sucesivas excavaciones de túneles permitieron la fuga de 12 presos en Río Negro, 7 en Buenos Aires, 4 en Tucumán y 5 en el resto del país. Supuestamente ningún guardia advirtió los movimientos de tierra y de los escombros.