• Caracas (Venezuela)

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Richard Blanco

Caracas la más hermosa, cumpliste 447 años

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Caracas, la ciudad de Santiago de León, fue fundada el 25 de julio de 1567, por Diego de Losada, por eso su verdadero nombre es, Santiago de León de Caracas, quien ese año emprendió una expedición que salió de El Tocuyo y llego al valle de Caracas.

El nombre de la ciudad proviene del apóstol tradicional de la reconquista española, Santiago, un santo militar de España; León, por el nombre del gobernador de la provincia en aquella época, Ponce de León, y Caracas, en honor a las tribus indígenas que habitaban la región para ese entonces, es decir, los kariña y los arawak.

La fundación de Santiago de León de Caracas tiene sus inicios  en el  hato ganadero de San Francisco, establecida en 1560 por el mestizo Francisco Fajardo, hijo del gobernador de Margarita para entonces y de la indígena guaiquerí Isabel. Esa fundación surgió de otra población ubicada en la costa de Caracas, previamente fundada, también, por Fajardo, como consecuencia de sus intentos de poblar el Valle de Toromaimas, para apoyar la explotación de minas de oro en aéreas cercanas a Los Teques, donde habitaba el cacique Guaicaipuro.

Hoy nuestra ciudad cumple 447 años. La ciudad de Caracas experimentó un gran crecimiento, dando oportunidades y riquezas, convirtiéndose 10 años después de su fundación en cabeza de la provincia. Debido a su clima privilegiado y a su efectiva defensa montañosa contra corsarios y piratas, el gobernador de la época Juan de Pimentel la hace su residencia, llega a Venezuela en 1576, desembarcando en Caraballeda ciudad vecina en la costa, dicha residencia en Santiago de León, implicó en la práctica del tercer cambio de la capital administrativa de la provincia de Venezuela. Desde entonces esta ciudad mantuvo la capitalidad de la provincia de Venezuela o de Caracas, y a finales del siglo XVIII, con los cambios administrativos realizados por el imperio español, lo sería de la Capitanía General de Venezuela.

Caracas era denominada constitucionalmente hace unos años como Distrito Federal, allí se incluían las parroquias caraqueñas, pero también las parroquias del Litoral Central. Luego surge la creación del municipio Libertador el cual está constituido por 22 parroquias caraqueñas, que van desde la parroquia El Junquito hasta la parroquia El Recreo, donde colida con el municipio Chacao del estado Miranda.

Muchas son las anécdotas e historias que podemos contar sobre nuestra ciudad, por ejemplo, ¿quién olvida a Pacheco?, un personaje que representa exclusivamente el clima frío de la ciudad, que generalmente bajaba  los diciembres y obligaba a los caraqueños a abrigarse. Ella, nuestra ciudad, la ciudad donde nací, me crié y estudié, está rodeada por el monumental Ávila. Algunos la conocieron como la ciudad de los techos rojos, otros, como la sucursal del cielo, ustedes que me leen, recordaran haber ido al Museo de Bellas Artes o al Museo de los Niños, donde se encuentra una buena alternativa de diversión y conocimiento para los más pequeños. Cuando estudiábamos en nuestros colegios capitalinos, ¿quién puede olvidar un paseo organizado para visitar la Quinta Anauco?, situada en San Bernandino, o El Museo de Arte Contemporáneo Sofía Imber, uno de los más importantes e impactantes de nuestro país, ubicado en Parque Central, donde se presentaban exposiciones permanentes de obras de artistas de renombre, nacionales e internacionales: Picasso, Maillot, Leger o Botero, entre otros.

Queridos lectores, ¿recuerdan el parque los Caobos? o ¿el parque El Pinar?, situado en la parroquia El Paraíso, aun recuerdo la gran variedad de fauna de dicho lugar. Se me viene a la mente el teleférico de Caracas; el Panteón Nacional, donde descansa el Libertador y otros héroes patrios;  la catedral de Caracas, muestra extraordinaria de conexión, arte y temas religiosos de la época; el Capitolio, donde funciona actualmente la Asamblea Nacional. ¿Quién no ha pasado por la plaza Bolívar de Caracas?, en el centro de la ciudad, ¿quién no le ha dado de comer a las ardillas en ese lugar? Esa plaza ha sido testigo de grandes acontecimientos históricos, y en el centro preside nada más y nada menos que la estatua ecuestre de nuestro Libertador Simón Bolívar. ¿Quién no conoce la casa natal del Libertador?, lugar donde nació el 24 de Julio de 1783,  la basílica de Santa Teresa,  el templo de la Imagen de Jesús  de Nazaret, el Nazareno de San Pablo, Limonero del Señor.  ¿Quién no recuerda la ciudad  de las retretas de las plazas de Caracas?, la de las serenatas de los caballeros en las ventanas, en  las puertas  las casas de la época. Esta es nuestra Caracas, mi Caracas, la Caracas que jamás olvido, la ciudad de mis amores, la Caracas del ciudadano cordial, la del metro, la de la fuente de la Plaza Venezuela, esa es la verdadera Caracas, la del ciudadano que con un una sonrisa da los buenos días, buenas tardes, buenas noches.

Hoy, mi hermosa Caracas, cumples 447 años de vida, te estás poniendo vieja, y a pesar del maltrato que has recibido, para mí sigues siendo la más bella del mundo. Pacheco no ha bajado más de Galipán, tiene razones suficientes para no hacerlo, las construcciones ilegales no lo dejan transportarse, y los delincuentes, han atentado contra su vida, al igual que lo han hecho con muchísimos caraqueños que se sienten impotentes por la incapacidad que ha puesto de manifiesto el alcalde ausente del municipio Libertador, Jorge Rodríguez, el cual ha recibido cuantiosos recursos por concepto del pago de impuestos municipales, de nosotros lo caraqueños, y no ha sabido retribuirlos para darle mejor calidad de vida a los que habitamos en mi querida Caracas.

Caracas, tú sigues siendo hermosa, pero el alcalde ausente, Rodríguez, no te limpia desde hace mucho tiempo, mientras se amontonan en ti, toneladas y toneladas de basura, que te hacen ver triste y enferma. Han caído sobre ti, la sangre de muchos ciudadanos producto de la inseguridad a la que estas sometida, bajo la mirada complaciente del alcalde ausente.

Mi bella y querida Caracas, disfruta tus 447 años de vida, a pesar de los tropiezos que has tenido que vivir, pese a todo esto, ¡hagamos una fiesta!, nosotros los que te queremos, pondremos la música, el respeto, la consideración, las buenas costumbres, ¡porque te lo mereces! Y como siempre alguien pondrá la nota discordante, pero no te preocupes, ¡sigue adelante! pronto llegará la hora para hacerte la más feliz de todas la ciudades.

Lamentablemente hoy, en tu cumpleaños, está un mal invitado, el alcalde ausente del municipio Libertador, quien para tu desgracia, ¡sólo puso la torta! Si sabían que se comportaría así, ¿para qué lo invitaron?