• Caracas (Venezuela)

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Luis González del Castillo

¡Bolívar es de todos!

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Desde la posición independiente que exige la representación de una organización no gubernamental, como la que actualmente dirigimos: Fundación Venezuela Siglo XXI; asumimos sin embargo la responsabilidad de  expresarnos frente a nuestra comunidad nacional, e internacional, para sentar una posición clara y comprometida con un destino mejor para la nación venezolana. Ante la gravísima situación que vivimos actualmente, y que está siendo aprovechada por enemigos internos y externos de nuestra sociedad, tales como el narcotráfico, el contrabando de extracción y la corrupción, que amenaza con acabar de destruir nuestras reservas de valores familiares y principios universales, tales como el respeto a los derechos humanos y respeto por la disidencia y la pluralidad ideológica, nuestra obligación es dar un mensaje de esperanza y cohesión patriótica a todos los que somos verdaderos militantes independientes del legado de Bolívar.

En primer término subrayamos que la idea de crear nuestra Fundación: Venezuela Siglo XXI nació al calor de debates sobre el modelo de país que queríamos impulsar, dentro de esfuerzo de estudios superiores de administración, gerencia y ciencia política realizados, y que  como homenaje al momento de la muerte física en el año 1996 de nuestro inspirador y padre: Néstor González del Castillo Heinemann. Convertimos en realidad el inicio de una organización que figuras como George Kastner   creador del PAG-IESA  estimularon y nos dieron ejemplos, tales como el de la Fundación Buen Gobierno de Colombia. Años más tarde, pudimos sostener una nutritiva entrevista con la  entonces embajadora de Colombia en Venezuela,  excelentísima señora María Ángela Holguín, recuerdo que en aquella ocasión invité a acompañarnos a Hermann Escarrá Malavé. 

Durante los comienzos de ejercer nuestro derecho a la disidencia  frente a erradas políticas de gobierno, un 17 de diciembre de aquel año 2002 concluimos que había fracasado la manera tradicional de dirigencia de gobierno, y también opositora, ante el reto del verdadero coraje de rectificación y claridad nacional, indispensables para una efectiva lucha por Venezuela. Ese día de marcha cívica y pacífica, hasta unos doscientos metros del Panteón Nacional, esa dirigencia opositora se quebró ante el miedo frente a una posible agresión y culminó para ellos con deshonra esa marcha no violenta, sin llegar hasta nuestro Panteón Nacional.

Varios jóvenes venezolanos, de una nueva dirigencia patriótica en formación, observaron con atención nuestro reclamo airado, frente a esos seudo dirigentes que desistieron en que continuáramos hasta coronar la llegada al Panteón Nacional. Nuestra decisión “al grito de Bolívar es de todos, Bolívar es del pueblo” fue continuar la marcha., junto a unos pocos, la mayoría mujeres, y como vanguardia avanzamos hasta penetrar dentro de la sagrada cúpula.

En ese corto espacio, donde algunos presagiaban que podríamos encontrar la muerte a manos de fanáticos del chavismo radical, encontramos fue mujeres y hombres del pueblo que nos gritaban antes de entrar al Panteón Nacional y nos manifestaban su respeto. Ese día corroboramos la grandeza que habita en nuestro pueblo y ante el sarcófago, hasta aquel momento imperturbado, que guardaba los restos de nuestro Libertador Simón Bolívar prometimos en breves palabras trabajar por la unión, de todas las venezolanas y venezolanos, en la búsqueda común de un destino mejor, sin discriminación de ningún tipo. Recordamos allí la última proclama de Bolívar: “Colombianos habéis”…

Hoy hacemos público llamado al actual gobierno para que reflexione sobre sus posiciones frente a la juventud toda y sus derechos humanos. Frente a traidores que no pertenecen al ejercito de Bolívar y que los hicieron arrodillar durante horas al sol para vejarlos. Sin discriminar por pensamiento o ideas les exigimos se les dé la oportunidad de continuar su formación y ordénese la liberación del resto de jóvenes detenidos. El hijo del General Baduel, por ejemplo. El país los observa. Ese pueblo noble  sabe que los jóvenes expresan con razón su descontento.

Entre los jóvenes valientes que distinguí aquel 17 de diciembre de 2002,  pertenecientes a una nueva dirigencia y que nos siguió e ingresó con nosotros al Panteón Nacional fue Leopoldo López Mendoza. El debe haber escuchado nuestro juramento de lucha por una Venezuela unida. Por ello exhortamos al país todo a exigir esfuerzos y estrategias de trabajo común para lograr la verdadera independencia, la libertad,  la reconciliación y la paz para toda Venezuela. Si en verdad se quiere hacer justicia se debe excarcelar a Leopoldo López de inmediato. Que se haga en tal caso su juicio en libertad.  A los arbitrariamente destituidos alcaldes se les debe liberar también. Solo un pueblo unido podrá conseguir respuestas que nos lleven inexorablemente a una Venezuela mejor. La primera de esas respuestas es que Bolívar, como Venezuela, es de todos.