• Caracas (Venezuela)

Opinión

Al instante

Marcos Tarre

Asesinatos a la sombra del poder…

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El 12 de febrero pasado, comienzan a nivel nacional las manifestaciones de estudiantes en todo el país. Ese mismo día ocurre en Caracas la muerte de tres manifestantes. Hemos llevado un triste conteo de la lamentable pérdida de vidas ocurridas en esos hechos. Nuestro macabro pero necesario conteo llega, para el día 12 de marzo, a 29 personas fallecidas. La cifra incluye el caso del joven Danny Melgarejo, asesinado con arma blanca en San Cristóbal el 22 de febrero en circunstancias aún dudosas, ya que algunas fuentes señalan que el hecho se produjo en una barricada mientras que otras apuntan a un caso de delincuencia para robarle la moto; así como el caso de un cadáver sin identificar que apareció muerto en una zona de saqueos en Maracay el 25 de febrero.

Asumiendo el total de 29 fallecidos, las muertes se debieron a:

56% por arma de fuego.

22% por accidente causado por barricadas.

7% por exceso o brutalidad policial (golpizas, perdigones en la cara).

7% por caída (buscando refugio o escapando de la policía).

4% arma blanca (caso dudoso de San Cristóbal).

4% no se sabe (caso del cadáver encontrado en Maracay).

La primera y más grave lectura es que más de la mitad de las muertes fue producida por armas de fuego, y lo peor es que a partir del 6 de marzo todas las trágicas muertes ocurridas fueron causadas por tiros:

El 6 de marzo el joven mototaxista José Gregorio Amaris fue muerto cuando retiraba escombros de una barricada en Los Ruices en Caracas.

Ese mismo día el sargento segundo de la Guardia Nacional Adner Isaac López también fue asesinado en esa zona de la ciudad.

El 9 de marzo la señora Gisela Rubio recibió un tiro cuando retiraba escombros de la calle en Mérida.

El 10 de marzo el estudiante Daniel Tinoco fue impactado cuando se encontraba en un punto de vigilia en San Cristóbal.

El 12 de marzo el estudiante de la UC Jesús Enrique Acosta fue tiroteado por motorizados que disparaban en La Isabelica, en Valencia.

Ese mismo día, el señor Guillermo Sánchez, de 42 años, también recibió un disparo durante los disturbios en La Isabelica.

La tercera víctima fatal de esos hechos en Valencia fue el capitán de la GNB Ramso Ernesto Bracho.

De los tres primeros asesinatos ocurridos el 12 de febrero en Caracas hubo abundante material fotográfico y videos que permitieron la rápida identificación de funcionarios disparando y la Fiscalía libró orden de captura contra ellos, pero no se sabe si todos fueron detenidos. De los asesinos de Roberto Redman, muerto esa misma noche en Chacao de un tiro en la cabeza, no se sabe nada, como tampoco de los autores del disparo que hirió mortalmente a Génesis Carmona el 19 de febrero en Valencia; ni de los homicidas de Wilmer Carballo, asesinado en Cagua el 25 de febrero o de los del sargento de la GNB Giovanni Pantoja, muerto en Valencia el 28 de febrero. Contrasta el caso del homicidio de Alexis Martínez, simpatizante del oficialismo asesinado el 23 de febrero, resuelto en pocas horas…

La letalidad creciente producida por armas de fuego en las manifestaciones requiere de la acción eficiente de los organismos de investigación, para que los autores de todos estos deplorables asesinatos sean identificados y llevados a tribunales de forma justa y transparente. Estos terribles crímenes no pueden quedar impunes. Como bien dijo Isabel Allende: “A lo que más le temo es al poder con impunidad. Le temo al abuso de poder y al poder de abusar…”.