• Caracas (Venezuela)

Opinión

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José Rafael Avendaño Timaury

Antítesis

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La historia de Venezuela nos ha enseñado que en algunos momentos genésicos trascendentes las cosas no han sucedido como debían ser, sino como pudo ser. Desde 1810 a la fecha hemos vivido en un continuo drama tormentoso. Con Mariano Picón Salas podríamos aseverar que: "sólo en la Biblia y en los elevados símbolos de la Teología existen pueblos perdurablemente marcados con un signo de maldición". Después de la cruenta guerra federal (1859-1864) e instaurado el "despotismo ilustrado" de Guzmán Blanco, este olvidó las viejas banderas de justicia social. El ornato público, la entrega impúdica al capital extranjero; conjugadas demagógicamente con determinadas posturas progresistas; como lo fueron la promulgación de leyes innovadoras, educación gratuita y delimitación preponderante del rol del estado con otras instituciones; sirvieron para camuflar la historia; a falta deun estudio serio, objetivo y desapasionado de la época. Aún se mantienen diversas interpretaciones "ideológicas"; sobre todo a nivel en lo que tradicionalmente se denominan "izquierda" o "progresismo". Ya el"ilustre" personaje había llenado sus alforjas con la correspondiente comisión cobrada –que lo alejo definitivamente de su casi condición de pobre de solemnidad- en Londres con motivo al préstamo solicitado por el gobierno nacional para paliar la aguda crisis –una vez más- que confrontaba el país luego de la guerra fratricida. El "doctor y general", con la instauración de la coima, dio comienzo a una infeliz tradición que se ha mantenido casi incólume por parte de casi todos los gobernantes –liberales o conservadores; demócratas o dictatoriales; de izquierda o de derecha- que le han sucedido.

Los últimos empréstitos suscritos por Maduro con el gobierno chino hacen ver como una verdadera minucia, por la magnitud de los dólares otorgados, el préstamo conferido por los bancos europeos a mediados del siglo XIX. La diferencia estriba en que la Venezueladel siglo actual, no salió, como en el pasado, de una guerra cruenta.La carencia de dineroes ocasionada por el mal manejo de los recursos, el boato y la corrupción reinante. El gobierno en estas tres décadas se ha permitido dilapidarconscientemente el cuantioso patrimonio que la "providencia" generosamente nos facilitó, casi sin esfuerzo. Las sumas defraudadas al erario nacional en estos años alcanzan cifras astronómicas. Basta constatar el desaguadero constante de los fondos públicos birlados con complaciente aquiescencia por el poder ejecutivo; hasta ahora parcialmente conocidos en los escándalos derivados del otorgamiento de dólares preferenciales a empresas de maletín y las transacciones ocurridas en Andorra, Panamá y en otros países; el capital abonado en las cuentas bancarias, acciones mercantiles e inmuebles que constituyen el patrimonio de los jerarcas y testaferros gubernamentales; aunados a los que presumiblemente dirigen los carteles de la droga –empresa criminal forjada al mejor estilo capitalista- con talante particularmente "revolucionario" iniciado por las FARC en el vecino país y en Cuba. Es conocida nacional e internacionalmente bajo el apelativo de "Cartel de Soles". Esta peculiar empresa es casi tan lucrativa como la que realiza la industria petrolera.Constituye la criba donde se desmenuza parte de la gestión gubernamental polifacética venezolana y sus inversiones globales, al mejor estilo capitalista.

Los sesenta andinos que comenzaron la invasión desde el Táchira; quienes amarraron sus caballos en las verjas de la Plaza Bolívar caraqueña en 1899, son unos niños de pecho en comparación al destino monetario deparado a algunos altos prebostes "robolucionarios"; con las nuevas incorporaciones sobrevenidas de rigor, en la aventura comenzada el 4 de febrero de 1992, consolidada en 1999 y actualmente en pleno desarrollo con "engorde pecuniario permanente".

Siento un pequeño rubor, por el escándalo ocasionado a mi sorprendida conciencia, cuando hice nuevamente cola para adquirir 1 Kg. de carne y quince posturas de gallina en 680 y 230 bolívares respectivamente, en el mercado popular que se instala los jueves y viernes en la Plaza de Cumbres de Curumo, municipio Baruta de Caracas. Entrar en estos tiempos al tradicional auto mercado es una odisea por la cantidad de gente foránea que lo visita, haciendo ahora desagradable la inicialmente cotidiana y apacible compra; porla cola interminable ante las cajeras y por el inefable requisito de las capta huellas instaladas que se han convertido en una alcabala infame y degradante para adquirir los escasos y cada día más caros bienes de primera necesidad.

Finalizando el siglo XVII (16 de diciembre de 1773) los colonos ingleses de Nueva Inglaterra dieron comienzo a los hechos que culminaron con la independencia de ese país, al arrojar al mar, en gesto de protesta cívica combativa, un cargamento de té, cuyo mercadeo y consumo permitía a la Corona inglesa llenar sus fondos públicos provenientes de los altos impuestos americanos. Estos hechos constituyeron indudablemente el precedente de la guerra de independencia de los Estados Unidos de América.

En Venezuela tenemos una renta petrolera significativa para la satisfacción de casi todas las necesidades imprescindibles regidas por el Estado. Conjuntamente tenemos –de acuerdo a las cifras oficiales dadas a conocer en marzo de todos los años- un excedente monetario significativo que sobrepasa las expectativas previstasproducto dela recaudación impositiva. De igual manera, nuestros escuálidos bolsillos son víctimas de la ávida mano del gobierno nacional;al sustraernos, casi como un hurto, nuestro dinero cada día más escaso, devaluadoy difícil de conseguir a través del denominado IVA. Lo cierto es que todo el peculio producto de la renta petrolera, del impuesto sobre la renta y del IVA no se destinan a la satisfacción de servicios públicos eficientes y a la inversión social idónea para que podamos vivir con comodidad, alejados de las injustas penurias que padecemos.

Hemos involucionado de manera peligrosa. Vivimos un atraso económico imposible de ser desvirtuado bajo ningún concepto razonable, por aquello de: "quien tenga ojos que vea". Esta política ha erosionado nuestro nivel de superación social duramente conquistado, haciéndolo retroceder. Sufrimos un rezago político inaudito; porque se ha institucionalizado un novedoso poder dictatorialtotalitario, para nada democrático ni constitucional; prevalido por toda clase de cuestionables recursos jurídicos (acaba de "salir del horno" una nueva sentencia arbitraria e ilegal del TSJ despojando de su fuero a una alcaldesa apureña) consolidando, una vez más, la peregrina tesis vigente de que si no se gana en elecciones turbias, se birla la voluntad popular en los tribunales. ¡Al mero estilo Jalisco pues!

A pesar de la aprisionadora red-tejidapor la voraz tarántula gubernamental-que intenta ocultar y/o distorsionar la realidad venezolana instaurada por el gobierno; propiciador y único responsable de la Crisis Nacional, tenemos en nuestras manos recursos de información y de comunicación, veraz y oportuna, proveniente de las nuevas tecnologías que excedenlos tradicionales y vetustos recursos similares a "Radio Bemba"; todos permisibles para procurar movilizaciones, (casi espontáneas,como las recientes) de rápida protesta ciudadana. Si continuamos permitiendo que imposturas, verdades a medias y mentiras de toda laya; aunada a la carencia de claridad conceptual que muchos, consciente o inconscientemente, padecemos-por flojera y/o comodidad delegatoria irresponsable- además de todos los medios de "enchinchorramiento mental y físico" circundantes; arropados con una especie de inefable modorra tropical soporífera y asfixiante. Si permitimos consolidar esta situación, prolongándola en el tiempo y en el espacio, la culpa será única y exclusivamente de nosotros,¡por pusilánimes!

cheye@cantv.net

@CheyeJR