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José Javier Cuello

Ajedrez y familia

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Las actividades lúdicas son inmejorables para desarrollar las relaciones entre los miembros del grupo familiar. Enseñar ajedrez a un miembro joven de nuestra familia se transforma en una oportunidad para compartir horas de sano esparcimiento con tu hijo, nieto o sobrino. Debemos promover tareas que desarrollen el lenguaje, la comunicación y el pensamiento crítico de los más pequeños.

Para el desarrollo del lenguaje con los niños debemos nombrar cosas, definir y explicar palabras, hablar sobre las diferencias y parecidos de los elementos y clasificar objetos. Ahora, imaginemos que nos encontramos explicando las reglas del juego de ajedrez; mientras aclaramos los fundamentos del mismo estamos aplicando estos principios y, por ende, desarrollamos el lenguaje.

El hábito de la lectura debe ser fomentado en todos los jóvenes y niños. Cuando los más pequeños conocen y desean mejorar su ajedrez es necesario que se aproximen a los libros. La literatura ajedrecística es muy extensa y antigua. En ellos encontraremos anécdotas, técnicas y tácticas de los mejores jugadores y un sinfín de problemas, estudios y clases que mejorarán nuestro juego. Podemos, al fomentar la lectura en los más pequeños, convertir el ajedrez en una excelente actividad para que la familia comparta, se recree y aprenda.

Por lo general la práctica deportiva por parte de los niños se transforma en un compartir familiar. El ajedrez que es rico en competencias es una oportunidad excelente para ello, existen campeonatos tanto a nivel escolares como federadas. Al participar en ellas, se cristaliza una oportunidad para que distintos miembros del núcleo familiar se integren y fomente el aprendizaje de niños y niñas.

Lo importante es que todos los miembros se involucren en las actividades ajedrecísticas, disfruten de ellas y, gracias a sus bondades, logren alcanzar el desarrollo del pensamiento mediante su estudio, el enriquecimiento cultural y la sana competencia deportiva.

Deseamos aprovechar para destacar que todo lo que hemos descrito anteriormente en este artículo –respecto al ajedrez y la familia– es parte de los fundamentos que a diario se manejan y aplican en el trabajo que realiza en casi todo el país la Academia Nacional de Ajedrez, cuya sede principal está en la urbanización La Trinidad del municipio Baruta de la Gran Caracas.


*Profesor de la Academia Nacional de Ajedrez