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Alberto Krygier

Un futuro distinto

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No pareciera que todos los que habitamos este planeta Tierra estuviéramos desconectados; más bien se podría decir que formamos un entretejido, una urdimbre.

En una entrevista que le hiciera la revista Esquire a Bill Clinton, este afirmó: “El mensaje de nuestra campaña de 2008 fue que vivimos en un mundo interconectado, que tenemos que vivir juntos y que tenemos que acercarnos incluso a nuestros adversarios”.

Entre nuestros problemas más importantes está el conflicto en los ámbitos social, político y económico. Estamos viviendo momentos inusitados que nunca pensamos iban a ocurrir. Muchos consideran que es la ocasión de unir esfuerzos y eliminar confrontaciones. Pero las vías reformadoras solo progresan si adelantan todas al unísono. Son vías correlativas, interactivas e interdependientes. Un automóvil, por ejemplo, no avanza sin gasolina, o sin cauchos, o sin un volante. En el caso de un país, este se construye ladrillo a ladrillo, se desarrolla con el trabajo, la producción, la economía, la construcción, etc. Los cambios o adelantos económicos, políticos, educativos, científicos y sociales están todos relacionados.

Peter Drucker, considerado por muchos como el padre de la gerencia, señala lo siguiente: Necesitamos al gobierno como la institución central organizadora en la sociedad. Necesitamos un ente que exprese el deseo, la determinación y una visión común que ayude a cada organización a ejecutar, efectuar, desarrollar su mejor contribución para con la sociedad y los ciudadanos, y también a expresar el deseo común y los valores comunes. El propósito del gobierno, en otras palabras, es gobernar.

Si bien no es posible predecir el futuro, sí es viable, provechoso y positivo tratar de analizar y prepararnos para eventos de trascendencia. Este es el sentir de los mejores economistas del siglo pasado, Joseph Alois Schumpeter y John Maynard Keynes, a quienes Peter Drucker también consideraba como los mejores en el campo de la economía. No eran antagonistas aunque se desafiaban apasionamientos.

Los puntos de vista de Keynes eran similares a los de los llamados neoconservadores. Su teoría era parecida a la que hoy se denomina del mercado libre, y que recomienda una separación entre las políticas económicas y el gobierno. Schumpeter, en contraste, tenía ciertas dudas en cuanto al mercado libre aunque no era socialista.

Vivimos ahora en tiempos de metempsicosis debido a los efectos de las crisis económicas, las políticas mundiales, los adelantos científicos y tecnológicos, y la globalización. Sin embargo, algunos atravesamos caminos difíciles de esperanza en un lugar mágico de adelanto, de creación, de improvisación y de enormes saltos, en el que también se puede soñar con un mundo unipolar, posiblemente hasta sin piloto.

Ha llegando la hora de avanzar. Es la oportunidad que reclama nuestra atención y concentración. Ya no hay tiempo para otra cosa que no sea trabajar unidos para dejar una herencia a nuestros hijos y construir un gran país. Nuestra meta debe ser lograr la prosperidad y el bienestar general para el mayor número posible de nuestros compatriotas.