• Caracas (Venezuela)

Omar Ávila

Al instante

Venezuela en la indigencia del socialismo del siglo XXI

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Al gobierno no le importa derrotar el hambre o la escasez, su principal objetivo es acabar con la Asamblea Nacional en los próximos meses, independientemente que haya sido electa por el voto popular.

La prioridad del primer mandatario nacional es salvar sus intereses y el de su grupete de enchufados pasando por encima de las necesidades de los venezolanos.  Nos encontramos ante un régimen de delincuentes, corruptos y narcotraficantes que se burlan de la pobreza y  la necesidad de familias  enteras.

Cada día son más los episodios donde la turba enardecida y con el estómago vacío asalta a los transporte de alimentos producto del desabastecimiento. Ante esta grave crisis económica, política y social, Nicolás Maduro y su gobierno necesitan con urgencia evitar a toda costa que se realice el Referendo Revocatorio, por ese mismo temor de quedar al descubierto ante la mirada internacional, por la mala gestión que este ha llevado adelante dirigiendo al país a un foso sin fondo, aunque la canciller Delcy Rodríguez trate de ocultar la verdad de los venezolanos ante el mundo.

Lo que está demostrado es que cada vez se acerca más el fin de un gobierno que solo ha traído tragedia, dolor, pobreza, muerte, deudas, hambre. Hay cosas que son inevitables, y aunque los oficialistas se sigan negando a la posibilidad de salir de manera decente del poder, ese mismo pueblo que lo llevó a ganar unas elecciones hace tres años, será el mismo que lo saque por la puerta de atrás.

Estamos ante una especie de coctel explosivo, todos los días en las calles se siente la presión y el ruido de las tripas; ante eso no hay seguridad pública que los detenga. Este gobierno sabe en el fondo, que en su mayoría, las protestas por falta de alimentos son producto de sus promesas incumplidas, de la discriminación política, de la burla y corrupción que existe en torno a los Clap.

Nos encontramos ante la mirada indolente de unos gobernantes irresponsables que pese al dolor, la violencia, tragedia y sufrimiento de todo un país, siguen con sus ínfulas de mando, aprovechándose de los poderes secuestrados que aprueban todas sus aberraciones, vendiendo sus conciencias y entregando el futuro del país.