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El test, una comedia que cuestiona la moral y la ideología del público

Daniel Uribe dirige un montaje en el que una prueba de personalidad discrimina entre líderes y seguidores. Cuatro personajes surcan los límites de lo socialmente aceptado

El test

MANUEL SARDÁ

Actúan Sandra Villanueva, Juan Carlos Ogando, Germán Anzola y Ana Freitas

Por ABRAHAM SALAZAR | absalazar@el-nacional.com | @ab3z

¿Es preferible tener 100.000 euros en este instante o 1 millón de euros dentro de diez años? Una pareja de clase media con problemas económicos comienza a debatir sobre esta posibilidad, hasta que un amigo común decide firmar cheques reales. El test es una pieza de teatro en la que entre la comedia y el drama las ideologías chocan contra la moral. Cuatro personajes surcan los límites de lo socialmente aceptado y dejan relucir sus más bajos instintos, principalmente cuando hay dinero de por medio.

El test fue escrita y estrenada en 2016, en la Sala Muntaner de Barcelona, España, por el reconocido guionista Jordi Vallejo. El caraqueño Daniel Uribe se puso en contacto con él y decidió montar la comedia con los actores Sandra Villanueva, Juan Carlos Ogando, Germán Anzola y Ana Freitas. “Aparte de ser una pieza muy divertida, evoca una risa reflexiva que nos hace pensar en el país que transitamos a diario. Los valores no se mantienen en los mismos pedestales que antes y menos cuando se habla de dinero”, dice el director del montaje.

Ogando interpreta a Tony, el mejor amigo del matrimonio protagonista encarnado por Anzola y Freitas. Todos se suman a la premisa creada por la docente y psicóloga Berta, novia de Tony, quien en sus clases de maestría plantea una hipótesis basada en un test de personalidad que ayuda a discriminar entre líderes y seguidores. Sin saberlo, los personajes se verán envueltos en un juego de fines ocultos que llevará a algunos de ellos a decantarse por el dinero y a otros por la desdicha.

Uribe, quien también funge como cabeza del Centro de Directores para el Nuevo Teatro, se caracteriza por puestas en escena ágiles en las que cada elemento, palabra y mirada tienen un trasfondo que refuerza la trama. En el escenario no hay demasiada indumentaria, lo que permite al espectador afincarse en los potentes diálogos entre cuyas líneas discurren la inocencia y la ambición.

“Los movimientos están pensados para aumentar la intriga progresivamente con lo que vamos descubriendo de cada personaje”, revela el director. La obra se estrena hoy en el Centro Cultural BOD y tendrá funciones de viernes a domingo a las 7:00 pm hasta mediados del mes de marzo.

“Aquí se plantea una lucha de principios y como en la vida, todo se puede comprar”, agrega Uribe, quien hace una reflexión actual a partir del montaje. “Los valores de la sociedad venezolana están por el suelo y por eso hablar de estas cosas es importante. Somos cómicos, pero no comediantes. Estamos planteando un humor negro que hace que el público se identifique con cada personaje, pero que al mismo tiempo piense cómo decisiones políticas o financieras pueden cambiar vidas”, indica.