Sucesos

Padres mataron a golpes y quemaduras a una bebé

La pequeña, de un año y dos meses de nacida, fue llevada al CDI de La Unión, pero ya estaba muerta. Era agredida por su padre con frecuencia

Morgue

Alexandra Blanco

 La familia vive en el sector Corralito del municipio El Hatillo

Por golpes, mordiscos y quemaduras murió a manos de sus padres una niña de un año y dos meses de nacida, identificada como Anabelis Rivas. El hecho ocurrió en su vivienda, en el sector Corralito del municipio El Hatillo.

Leroy Gaona, subdirector de la Policía Municipal, informó que la pequeña fue ingresada al Centro Diagnóstico Integral de la comunidad La Unión el sábado a las 8:00 pm. Tenía hematomas en el rostro, piernas y un mordisco en un pómulo. También el labio superior lo tenía hinchado porque fue mordido. Sus padres la llevaron para que la atendieran, pero ya estaba muerta.

El médico de guardia al revisarla se percató de que había sido víctima de una golpiza ese mismo día. Su madre, una adolescente de 16 años de edad, dijo nerviosa que esos signos de maltrato se lo habían dado unos niños que vivían también en esa casa, un rancho de bloque y zinc que queda en una loma. Mientras que el padre, de nombre Joheglys Reinaldo Rivas, de 20 años de edad, no sabía qué responder. Dijo que no podía dar explicaciones de los moretones.

Cuando la chequeó el médico también detectó una herida abierta en la cabeza que tenía gusanos. Esta lesión se la causaron días antes de morir. El profesional que la atendió no estaba convencido del relato de los padres y se comunicó con la policía. Funcionarios de Polihatillo y del Cicpc acudieron al centro asistencial y detuvieron a los padres de la niña, que permanecen arrestados en la División contra Homicidios de la policía judicial, en la avenida Urdaneta.

Un habitante de la zona relató que no era la primera vez que Rivas atentaba contra la pequeña. Las golpizas eran comunes. “Es un hombre de temperamento violento, que no salía a trabajar. Tenía un pequeño conuco en el que siembra maíz, auyama y ocumo. Los productos que cosechaba los vendía y con eso compraba algo de comida. A su pareja también le pegaba cada vez que salía y no llevaba algún producto para la cena. A ella la pegaba contra la pared y le daba puñetazos en la cara. No se controlaba”, relató el vecino.

La madre de la pequeña solía llevarla a una quebrada en la parte baja de la zona para bañarla porque no tenía agua. “En una ocasión el papá, en un arrebato de ira, le prohibió que la llevara al río. Por las malas condiciones higiénicas a la niña le aparecieron erupciones en la piel, me imagino que era sarna. La mamá no quería denunciarlo por temor a represalias. Cuando me enteré de su actitud no lo traté más. Un día me preguntó por qué no lo saludaba, simplemente no le respondí más. No quería discutir con él para evitar conflictos”, reseñó el lugareño.

De acuerdo con cifras de un estudio hemerográfico elaborado por Cecodap, durante 2016 se reportaron 101 casos de maltrato infantil lo que representó un incremento de 27 denuncias en comparación con 2015, cuando hubo 74.

“La crisis económica derivada por la escasez y el elevado costo de los productos básicos también ha traído como consecuencia que en los hogares se presenten situaciones de violencia. Hay casas donde no hay comida y en una actitud de desesperación los padres descargan su rabia contra los más pequeños: sus hijos, que son blanco de agresiones verbales y físicas”, indicó Carla Villamediana, coordinadora de esa organización.

Cifra destacada 294 cadáveres fueron ingresados a la morgue de Bello Monte en lo que va del mes de marzo