Sucesos

Esposa de Richard Marín denunció su desaparición en el sistema carcelario

El ex profesor de natación fue condenado a 30 años de prisión por supuesto abuso sexual 

Esposa de Richard Marín denunció su desaparición en el sistema carcelario
Por El Nacional

Eunice Vargas de Marín, esposa de Richard Marín, ex profesor de natación del colegio Emil Friedman que fue condenado a 30 años de prisión por presunto abuso sexual a menores, denunció la desaparición de su esposo en el sistema carcelario de Venezuela.

A continuación, el comunicado completo:

A la opinión pública, al estado venezolano, a todos sus organismos de justicia y a las organizaciones encargadas de velar por los Derechos Humanos.

“Richard Marín es inocente, se encuentra desaparecido dentro del sistema carcelario venezolano, y tememos por su vida”.

Yo, Eunice Vargas de Marín, en mi carácter de esposa de Richard Marin, ex profesor de natación del Colegio Emil Friedman, quien fue injustamente condenado a 30 años de prisión, denuncio que en este momento que mi esposo se encuentra desaparecido dentro del sistema carcelario venezolano.

El miércoles 6 de febrero, fue llevado al Palacio de Justicia para imponerlo de la sentencia, la cual se negó a firmar por considerar que el juicio fue injusto y plagado de irregularidades, pero no lo regresaron a su sitio de reclusión en el penal de Yare III. De manera extraoficial, supimos que se llevaron sus cosas y que lo iban a trasladar, pero no sabemos a dónde.

El 16 de enero, el juez 26 penal de Caracas, Jimmy Carpio, dictó sentencia contra Richard Marín por los delitos de abuso sexual a tres menores de edad y ordenó que la condena se cumpla en la cárcel de Yare III. Esta decisión ocurrió en medio de un proceso judicial que ha sido cuestionado no solo por la defensa, sino por expertos en el área legal, forense y criminalística.

Tanto sus familiares como mi persona, tenemos sobradas razones para temer por la integridad y la vida de mi esposo, por eso responsabilizamos al estado venezolano de cualquier cosa que pueda sucederle. No hay ningún motivo para que lo hayan movido del centro de reclusión que ya fue indicado de manera clara por el tribunal.  

Esta irregularidad coincide con el periodo que tiene la defensa para apelar la decisión y me atrevo a decir que quienes han estado detrás de esta injusticia, no quieren que este caso llegue a segunda instancia, debido a que esto sería volver a ventilar todos los vicios que han acompañado al proceso y la oportunidad de exponer todas las pruebas que demuestran la inocencia de Richard.

Uno de los aspectos que más nos preocupa es la grabación que se encuentra en YouTube, donde la abogada acusadora, Renée Moros, dice textualmente en una conversación: “Si nosotros no logramos que a ese hombre lo condenen, por lo menos lo vamos a matar. Ojalá esta vaina caiga y a mi me nombren mañana Fiscal General de la República. Te lo estoy diciendo hoy y mañana a lo mejor pasa. Yo me excuso aquí, y le dirijo todas las instrucciones a los fiscales, de tal manera que esta vaina termine en un día, porque yo sé lo que hay que hacer aquí  y yo se como se hace”.

Todos sabemos, que la muerte del imputado es causal de la extinción de la acción judicial y pierde sentido el proceso. Este supuesto no solo sería una aberración y una injusticia, sino perder el derecho de conocer la verdad y que se haga justicia con las víctimas.

Nuestro único deseo, es que se haga justicia. Que encuentren a los culpables y recuperar nuestra vida y la de nuestras hijas. Por eso no descansaré hasta que se llegue a la verdad.

Por último, exhorto a las autoridades a que informen inmediatamente del paradero de Richard Marín y que lo regresen al lugar indicado en la sentencia, y notifico a las diferentes organizaciones, nacionales e internacionales que tienen como objeto la defensa de los derechos humanos, sobre lo que está ocurriendo.