Sociedad

Viralizan una oración a la Divina Pastora pidiendo que “cese la peste roja”

En la oración se le pide a  la Santísima Pastora de Almas que interceda ante su hijo por Venezuela 

Viralizan una oración a la Divina Pastora pidiendo que “cese la peste”
Por El Nacional Web

Este lunes 14 de enero se celebrará el día de la Divina Pastora, patrona de los larenses. A pocos días de la celebración espiritual, los ciudadanos de la entidad viralizaron mediante redes sociales y grupos de WhatsApp una oración en la que se le pide a la santa patrona que libre al país de la “peste roja”.

Los feligreses escribieron, este sábado, unas jaculatorias a la advocación mariana en las que piden que libere al pueblo venezolano de la tragedia política, social y económica ocasionada por Nicolás Maduro.

La tradición indica que la intercesión de María ante su hijo, libró a Barquisimeto de la peste del cólera hace 163 años.

A continuación, la oración completa. 

Jaculatorias a la Divina Pastora

¡Oh, Santísima Pastora de Almas, tú que intercediste ante tu hijo, Nuestro Señor, para que escuchara las súplicas de tu pueblo y lo librará de la terrible peste del cólera!

Divina Pastora, al cumplirse otro año de tu primera visita a aquel atribulado Barquisimeto, con humildad y fe que es certeza, hoy levantamos la mirada al cielo, elevamos nuestras preces y extendemos las manos en señal de auxilio y te pedimos...

¡Que intercedas de nuevo ante tu Hijo, para que obre otra vez su Infinito Poder y nos libre definitivamente de la peste roja que ceba sus odios en el noble pueblo venezolano!

¡Que bendigas a quienes tienen la responsabilidad de conducir el barco en estas horas turbulentas en las que los impíos vociferan, las fieras acechan y las saetas caen a diestra y siniestra!

¡Que escuches los ruegos de tus siervos, que confiados en tu infinita bondad, estamos seguros de que, otra vez y como siempre, se cumplirá la promesa del Altísimo expresada en el Evangelio de San Juan: La Luz vencerá la oscuridad; el mal será vencido por el Bien. ¡Amén!

(Continuar con el Padre Nuestro,  tres Ave María, y un Magnificat)