Sociedad

Recomiendan formar a ciudadanos para afrontar fenómenos sísmicos

En un encuentro auspiciado por la Cesap, especialistas debatieron sobre la importancia de los planes de prevención integral dirigidos a la población

Teremoto caracas 1967

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El terremoto de 1967 dejó 300 muertos y más de 500 heridos

Caracas es vulnerable a la ocurrencia de un movimiento sísmico, y los factores de riesgo responden a circunstancias de tipo sísmico e hidrológico. Las zonas de más vulnerabilidad son Los Palos Grandes y Altamira, junto a las áreas de gran asentamiento urbano con construcción de viviendas en terrenos inestables, como Catia y Petare, explicó Abelina Caro, coordinadora del programa de Gestión de Riesgos y Desastres del Grupo Centro al Servicio de la Acción Popular (Cesap).

Transcurridas más de cinco décadas desde el último terremoto acaecido en Caracas, en el año 1967, Caro explicó que el silencio sísmico implica que mientras más se acumula energía en la corteza terrestre, el temblor puede ser mayor. “Estamos ante la expectativa de un evento adverso de ese tipo”, afirmó.

Durante su intervención en el Seminario para la Planificación Participativa y la Reducción de Riesgos en el Territorio, indicó  que los planes sostenibles impulsados por Cesap, junto con Protección Civil, son el instrumento con los que alcaldías y funcionarios municipales podrán incorporar planes de desarrollo y acción inmediata orientados a informar a la comunidad para la prevención de riesgos. “Ha sido una estrategia concebida para diagnosticar los factores de riesgo. Se hizo un análisis de vulnerabilidad y se consultó con las comunidades”, declaró la coordinadora del grupo social.

El invitado internacional Jaime Valdés Aguayo, director de la Escuela Latinoamericana de Desarrollo Local, Sostenible y Resiliente, explicó que el proyecto Previniendo el Desastre, en alianza con la Cesap, se concentra en construir un plan de territorio y ciudad con la inclusión del factor riesgo. Agregó que para lograr los objetivos ambas organizaciones se proponen incorporar el ámbito ambiental y la participación de las autoridades locales.

“90% de los desastres naturales como lluvias torrenciales o tsunamis ocurre a consecuencia del calentamiento global debido a la contaminación”. Valdés indicó que es necesario impulsar la educación ciudadana desde la escuela para fomentar la concienciación ambiental y territorial.