Sociedad

Niños venezolanos pueden sufrir depresión denominado como "luto migratorio"

Los terapeutas venezolanos califican este comportamiento como un "luto migratorio" que afecta a muchos niños en todo el territorio nacional por el éxodo masivo de ciudadanos

Niños venezolanos

Cortesía 

Por EL NACIONAL

Susette, una niña venezolana de cuatro años, lloró durante más de tres días luego que su padre emprendió un viaje en autobús a Perú en julio del año pasado con la esperanza de conseguir una mejor calidad de vida para su familia. 

La madre relata que en una llamada teléfonica, su otro hijo le reprochó al padre que no lo quería porque se había ido a otro país. "No me quieres. Estarías aquí si lo quisieras", expresó el menor de edad para NPR

Los terapeutas venezolanos califican este comportamiento como un "luto migratorio" que afecta a muchos niños en todo el territorio nacional por el éxodo masivo de ciudadanos. De acuerdo con cifras de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas existen más de tres millones de refugiados y migrantes a partir de noviembre. 

"Ocurre especialmente en familias pobres de Venezuela que no tienen las condiciones económicas para migrar en general", dice Fernando Pereira, fundador de Cecodap, una agencia no gubernamental que promueve los derechos de los niños en Venezuela.

Los niños que quedan en Venezuela a menudo sufren depresión, afirma Irma Peña, una psicóloga que ve a docenas de niños cuyos padres se han mudado a otros países. Ella trabaja en el Hospital de Especialidades Pediátricas en Maracaibo, en el estado Zulia. "Tres de cada 10 pacientes jóvenes que acuden al hospital porque uno o ambos padres han emigrado", agrega la especialista. 

La separación también es dura para Jhon, un ex empleado del Club de Campo Lago Maracaibo, dice: "Tenía un buen trabajo y un ingreso decente, pero la inflación se volvió tan dura que el dinero no fue suficiente y tuve que irme. Han pasado tres años desde que vi mi a mis hijos por última vez. Ha pasado tanto tiempo desde que les di un beso de buenas noches. Esto es horrible", expresó el padre de familia. 

En todos los países, por supuesto, los niños esperan una reunión. Susette, la niña de 4 años cuyo padre ahora se encuentra en Chile, a menudo se imagina que su padre le envía tanto dinero que su madre y ella pueden comprar un helicóptero para volar hasta dónde vive su padre.

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