Sociedad

Gobernación de Bolívar admitió 13 casos de difteria

Francisco Rangel Gómez, gobernador del estado Bolívar, confirmó el lunes que hay 13 casos de difteria en la población de San Antonio, en el municipio Sifontes. Mientras tanto el Ministerio de Salud no fija posición sobre los casos ni sobre la denuncia de tres niños fallecidos con síntomas del padecimiento, que tenía 24 años totalmente erradicado cuando comenzó a aplicarse el esquema de vacunación para prevenirlo.La difteria es una enfermedad bacteriana causada por la toxina Corynebacterium diphtheriae. Afecta principalmente la garganta, fosas nasales y la piel. Puede conducir a dificultad para respirar, insuficiencia cardíaca, parálisis y muerte. En 1992 fue notificado el último caso en un niño sin antecedentes de vacunación. La tasa de mortalidad varía de 5% a 30% y es superior cuando se demora la pronta aplicación del tratamiento. El municipio Sifontes, además, es la jurisdicción del país con más casos de malaria.Rangel Gómez anunció que en 139 ambulatorias de toda la región comenzó una jornada de vacunación para evitar la propagación de la enfermedad y a través del plan 100% Barrio Adentro se hará una jornada casa por casa. Por los momentos solo se beneficiarán niños y mujeres embarazadas, a menos que la epidemia se intensifique. También llegará un refuerzo de 100 médicos integrales a la región.El Ministerio de Salud no habla de los fallecidos ni de medidas sanitarias. Sin embargo, la Red de Epidemiología informó el 17 se septiembre la muerte de tres niños en el kilómetro 33 del estado Bolívar, y esta semana el periódico Correo del Caroní informó de otros dos niños fallecidos por la misma causa.Ahora el reto, además de comenzar la actividad de vacunación, es hacer la búsqueda de las personas que estuvieron expuestas. La transmisión de la difteria se da por las gotas de saliva durante la tos, el estornudo o por contacto con lesiones de la piel.A través de un comunicado la Red Defendamos la Epidemiología recomienda mantener contacto diario con hospitales, laboratorios y colegios para realizar seguimiento activo de cualquier caso sospechoso y de las personas que estuvieron con una relación estrecha con un paciente los siete días antes de la aparición de la dolencia.Vulnerables. Las personas de alto riesgo son aquellas que conviven en el mismo domicilio, hayan tenido contacto sexual con el paciente, así como personal sanitario que haya manipulado lesiones cutáneas o haya hecho maniobras de resucitación con un afectado. Quienes tienen un riesgo moderado son amigos, parientes visitantes, compañeros de clase o de trabajo. En caso de viajes de seis a ocho horas los pasajeros que ocuparon asientos contiguos también pueden ser vulnerables. La Red elaboró un manual de procedimiento para diagnosticar el padecimiento y aplicar el tratamiento. Para precisarlo es necesario hacer pruebas de laboratorio con aislamiento por cultivo y detección de toxina, que se realizan en los hospitales o centros privados. No es necesario enviar muestras al Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel para tener el resultado oportuno. Tan pronto como sea posible se debe administrar la antitoxina diftérica después de la prueba de hipersensibilidad. Una vez que el paciente sale de la crisis debe aplicársele otra vez la vacuna porque la enfermedad no genera inmunidad. También es importante suministrar antibióticos de forma preventiva a aquellos que mantuvieron contactos estrechos, independientemente de su historia de vacunaciones. La medida incluye prevenir con una dosis de refuerzo al personal de salud del estado Bolívar, con más de 10 años sin antecedente de vacuna antidiftérica.?Se debe declarar la alerta sanitaria y epidemiológica en el estado Bolívar, pues un solo caso en un país sin difteria es considerado un brote; más de un caso, una epidemia?, especifica la Red. El protocolo contra esta enfermedad establece que se debe aplicar la vacuna DTaP (difteria, tetanus y pertusis acelular) a menores de 7 años de edad en 5 dosis: una a los 2 meses de nacidos; otra, a los 4 meses de nacido y otra, a los 6 meses. La cuarta dosis, entre los 15 y 18 meses, y la quinta dosis entre los 4 y 6 años de edad.