Sociedad

El Día del Niño se celebró tímidamente en los parques

Calles y avenidas principales se mantuvieron vacías, mientras que parques del este y oeste montaron las fiestas pese a la agenda política

Parque Generalísimo Francisco de Miranda

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Parque Generalísimo Francisco de Miranda

Caracas amaneció con las avenidas principales desoladas y los autobuses, con pocos pasajeros. No había ambiente festivo ni globos dando color a la ciudad  pese a ser el Día del Niño.

La dinámica del domingo por la mañana se trató de mantener. Parques, centros comerciales y vías destinadas al ejercicio se mantuvieron con el mismo itinerario, pese a las agendas políticas de la oposición y del oficialismo. Lo diferente fue la ausencia de caraqueños.

La avenida Boyacá se cerró como todos los domingos, pero solo algunos ciclistas dispersos transitaron por la arteria vial. Escasas 10 conchas de naranja exprimidas reposaban en la bolsa de basura de Romelia Villamizar, que tiene 10 años vendiendo papelón con limón y jugo de naranja natural a los deportistas y patineteros todos los domingos.

Ni un niño en patín o patineta se vio. Tampoco una persona enérgica trotando atravesó los 14,5 kilómetros de arteria vial. “En la tarde votamos”, gritaban los ciclistas mientras pedaleaban por la Cota Mil para no perder la costumbre de ejercitarse.

En el Parque Miranda se montó una fiesta de pintacaritas, dulces, colchones inflables, payasos y actores. Los pintacaritas se sentaron en la entrada y 12 colchones inflables se dispusieron en el estacionamiento, pero solo 6 de ellos mantenían a los niños brincando y otros 30 niños estaban sentados con sus padres escuchando unas dramatizaciones.

A las 10:00 am solo había 30 personas de las casi 300 que religiosamente hacen bailoterapia, zumba y dragon fight en el Parque Miranda todos los domingos.  “Vine a celebrar el Día del Niño y a hacer ejercicio. A los políticos ni los oigo, ni los escucho. Los domingos son míos”, expresó María Mendoza.

Andrés Torres sí manifestó su voluntad en la consulta popular a las 7:20 am y luego fue a hacer sus dos horas de cardio.

 En el Parque de Recreación Alí Primera, mejor conocido como el Parque del Oeste, el simulacro de la constituyente invadió las instalaciones con propaganda política y militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela. Se designó un pequeño espacio para colchones inflables. Los niños brincaban al son de consignas políticas.

Los centros comerciales abrieron a las 12:00 m. Esta vez los visitantes entraban con gorras tricolores y quienes no la tenían, eran abordados por jóvenes del movimiento Dale Letra para informarles cuál era el punto soberano más cercano al lugar por si querían ir a manifestar su voluntad en el llamado que hizo la Mesa de la Unidad Democrática.

Escasas mesas en las ferias se mantenían con comensales. “Hoy es un día atípico, pero capaz a las 2:00 pm la gente viene aunque sea a comer”, decía un vigilante del centro comercial Sambil.

El centro comercial Millennium se adornó con globos y su cama elástica mantuvo padres y niños haciendo colas.

La avenida Bolívar se cerró, pero ningún niño llevó sus patinetas ni patines para celebrar. Sin embargo, el Museo de los Niños no perdió la fe y cumplió la promesa de recibir a los pequeños de forma gratuita. Cada fin de semana reciben hasta 500 visitantes, pero el domingo al mediodía, escasos 30 padres llevaron a sus hijos. Esperaban que luego de las 2:00 pm la asistencia fuera más masiva.