Sociedad

Caracas se queda sin agua por falta de mantenimiento

La falta de inversión en el sector hidrológico hace que casi toda la ciudad esté sometida al racionamiento a pesar de que los embalses están llenos, afirmaron los expertos

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Por Betania Franquis

Desperfectos mecánicos, estaciones de servicios dañadas, escaso mantenimiento en los corredores, líneas de transmisión eléctrica deterioradas y falta de inversión son las principales causas que pueden afectar en cualquier momento el funcionamiento de las 14 estaciones de bombeo que transportan, a través de tuberías de 2 o 3 metros de diámetro, el agua a Caracas, desde el Tuy y Guárico. Esos mismos daños también dificultan la operatividad de otras estaciones más pequeñas como la Estación de Bombeo 22 que, según informó Hidrocapital, sufrió el domingo en la noche una falla eléctrica que dejó sin el suministro a casi 100 sectores de los 5 municipios del área metropolitana: Sucre, El Hatillo, Baruta, Libertador y Chacao. La falta de recursos necesarios en el sector está liquidando el servicio.

José María De Viana, ex presidente de Hidrocapital, señaló que los desperfectos eléctricos que con frecuencia eran el argumento de las autoridades en el pasado para justificar las recurrentes fallas en el servicio de agua potable, hoy son reales. “Lo cierto ahora no es no tener agua en los embalses porque están llenos, el problema se encuentra en que el agua está cada vez más lejos y mucho más abajo”. Indicó el experto que el sistema del Tuy 3, a través de estaciones de bombeo grandes, transporta el agua, pero tiene varios años trabajando con reducida capacidad y con equipos electromecánicos que exigen ser modernizados. No obstante, de ese modo, el agua llega a La Mariposa, a “los morochos” de Baruta y a la planta de tratamiento de La Guairita, en Macaracuay, para el suministro de los sectores de Caracas. “Y es el único sistema que funciona y que proporciona la mitad del agua que debería entrar en la ciudad”, precisó De Viana porque el Tuy 1 está paralizado y el Tuy 2 no opera en toda su capacidad. Además, hay estaciones dañadas que es preciso reparar.

“En este momento están entrando a Caracas 15.000 litros por segundo de agua y esos son 5.000 litros por segundo menos que en 1999. Casi toda la ciudad está sometida a racionamiento. Más de la mitad de los habitantes tiene que hacer maniobras y quienes viven en los sectores más humildes están peor. Cada vez hay más averías y entonces más personas se quedan sin servicio. Ya no pueden decir mentiras: hacen las reparaciones o Caracas se quedará sin agua”, dijo De Viana, quien acotó que “hay que sacar el tema político del juego”.

El ex presidente de la hidrológica aseguró que las reparaciones no se están haciendo con la magnitud exigida porque hay escasez de recursos y también de talento debido a la crisis. “El presidente de Hidrocapital es un mayor de la Aviación que no sabe de eso”, señaló.

La falta de mantenimiento anual y de personal calificado que emigró a otros países son factores que comprometen la operatividad de los equipos y generan averías que paralizan el suministro en gran parte de la capital, la cual está sometida además a un inflexible racionamiento del suministro que desde el año 2014 es indefinido.

Un ingeniero que trabaja en Hidrocapital y que pidió mantener su nombre en reserva señaló que las fallas eléctricas más frecuentes se han presentado en las líneas de transmisión que se dirigen hacia las subestaciones de servicio, donde funcionan plantas eléctricas que se alimentan de más de 30.000 voltios y que requieren de un detallado mantenimiento anual. Precisó que la reparación de los transformadores que regulan el nivel de tensión en las estaciones de suministro podría llevar 20 días o más, si es necesario desplazar el equipo. “El mantenimiento ya no se hace con la misma frecuencia desde que se propusieron reducir los costos”.

Puntualizó también que el hurto de cables y de otros artefactos en las cuadrillas de servicio es una constante que disminuye la capacidad del sistema eléctrico que alimenta de energía a las estaciones de bombeo y el suministro del agua.

Los cables conductores de electricidad que están roídos y expuestos y que no son reemplazados en su debido momento, perjudican las líneas de transmisión que se caen por la acción de fuertes ventarrones o por las lluvias frecuentes en esta temporada.

Un experto vinculado a Hidrocapital indicó que la suspensión del servicio desde el domingo “podría deberse a una falla eléctrica que derivó en una afectación mecánica”. Indicó además que hay mucho hermetismo en la empresa.