Sociedad

El arte urbano interpreta la protesta a pesar de los costos

Grafiteros se debaten entre la exigencia de comunicar la crisis que vive el país y el aumento de las pinturas, expresó Cheo Carvajal, promotor de la vida urbana

Arte Urbano

FOTOS WILLIAMS MARRERO

 Los muchachos han tenido que llevar el arte de grafitis a un estadio más expresivo

Hay una estampa creativa diferente en las paredes y muros de Caracas. Aquellas expresiones coloridas de arte urbano, algunas abstractas e impactantes, que se observaban en cualquier lugar de la ciudad, ahora han cambiado por representaciones de mensajes sobre la crisis del país. Los grafiteros, como muchos caraqueños, también están afectados por la escasez, la inflación y los costos de los materiales que emplean para hacer sus obras.

Julio Rodríguez es un muchacho que se dedicaba a realizar esta actividad desde hace más de cinco años. Asegura que ha tenido que dejar de mostrar su creatividad en las paredes en el oeste de Caracas debido al aumento de los precios de las pinturas en spray. Para elaborar una pieza colorida necesita al menos cinco frascos que ya no puede comprar.

 “Los tiempos ya no son los de antes y las pinturas han subido demasiado. Si antes 5 potes de pintura podía comprarlos con 100 bolívares, ahora uno solo cuesta 35.000 bolívares”. Su decisión de abandonar su arte se debió también a la inseguridad. Fue víctima de robos mientras realizaba una “pieza“ con sus amigos. Todos fueron despojados de sus pertenecías.

Sin embargo, en el arte urbano ha cobrado fuerza en los últimos cuatro años una técnica llamada stencil que consiste en colocar pintura a través de un recorte de letra o dibujos, y con la cual se expresan mensajes de carácter político. Es utilizada por jóvenes principalmente como forma de protesta, e incluyen connotaciones y características llamativas con un mensaje eficaz, lo que demuestra el talento creativo de sus autores, quienes consideran la técnica como otro modo de hacer entenderla situación que se vive.
“Hicimos varios grafitis de stencil por toda la avenida Nueva Granada sobre el costo del petróleo, la corrupción y las colas diarias en los sectores populares, la consigna era ‘mientras unos se dan colita otros hacen colas”, cuenta Jhoanson Calzadilla, miembro del grupo de grafiteros JDCteam, que pertenece al sector El Cementerio. El grupo lleva más de 10 años formando parte de esta cultura y efectuando todo tipo de grafitis y murales, artísticos o de protesta.

Aseguran que también están afectados por los altos precios de los materiales, por lo que decidieron manifestar su descontento colocando mensajes con stencil en las puertas y paredes de los establecimientos comerciales.

“En los negocios que estaban vendiendo con precios excesivos, íbamos en la noche y le colocábamos –‘eso no cuesta eso’– para protestar por los altos montos de ese lugar”, agrega.

José “Cheo” Carvajal, periodista y promotor de la movida peatonal caraqueña, refiere que existe una “situación doble” para jóvenes grafiteros: los costos y la exigencia concreta del momento para hacer saber o comunicar lo que está ocurriendo, por lo que se ven obligados a asumir una posición ante lo que sucede en el país y hacer uso eficiente de los recursos para llevar un mensaje directo a la ciudadanía.

Muchachos que forman parte de la resistencia y que expresan su descontento e ideales a través de grafitis, consideran que el arte urbano también debe usarse para describir la realidad que vive Venezuela. “La coyuntura nos movió a todos a hacer stencil, nos vinculó de alguna manera, no se puede pintar solamente tu nombre, se debe protestar y utilizar ese conocimiento y creatividad para crear conciencia. Después de una protesta se da la oportunidad de oro para llenar las superficies de la ciudad con nuestros mensajes”.