Sociedad

El agua: el anhelo de los caraqueños en el aniversario de Caracas

Algunas zonas de la capital pueden pasar meses sin recibir el servicio, lo que ha desatado las protestas de los ciudadanos

Protestas de Agua

Foto: William Dumont | El Nacional

Por Venus Sarahi Gómez Esaa| @SaraahiEsaa | vgomez@el-nacional.com

Lavarse los dientes con agua del grifo, tomar una ducha o fregar los platos son hábitos comunes que quedaron en el recuerdo de los caraqueños.

Cuando Caracas conmemora 451 años de su fundación, sus habitantes se las deben ingeniar para obtener agua, aunque sea un poco, porque la constante es que diversas zonas de la capital pasen semanas, incluso meses sin recibir el servicio.

Recipientes con agua en baños y cocinas se convirtieron en las nuevas modificaciones en la apariencia de los hogares caraqueños, es por ello que para obtener el agua para cubrir, a duras penas, las necesidades domésticas, las personas deben recorrer largas distancias o pagar altos precios por unos cuantos litros de agua.

La jornada inicia muy temprano. Las personas deben caminar, con sus recipientes vacíos a cuestas, en búsqueda de surtidores naturales, locales comerciales o la casa de algún conocido que si cuente con el servicio. Recibir agua directamente de las tuberías del servicio de Hidrocapital es cuestión de suerte. Cuando llega el agua las personas se apresuran a llenar todos los recipientes que consiguen pues saben que ese beneficio durará poco.

Meses sin agua en algunas zonas de Caracas y vagas respuestas de las autoridades para resolver la situación desataron el descontento y acabaron con la paciencia de las personas.

El primer semestre de 2018 estuvo marcado por protestas por fallas en los servicios públicos, lo que incluye manifestaciones por falta de luz, agua y transporte público.

El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) publicó un informe en el que se registró un total de 5315 protestas en toda Venezuela, alrededor de 30 protestas sociales diarias. Caracas tuvo el mayor índice de manifestaciones con un total de 579 protestas por motivos sociales.  De este total de protestas en la capital, 514 (88%) son por falta de agua.

El municipio Libertador es la zona que más protestas acumula por la falla del servicio.

Los manifestantes cerraron varias avenidas de Caracas como forma de visibilizar sus problemas y exigir a las autoridades una solución a la situación del agua.

El aniversario de Caracas puede pasar desapercibido para muchos. Las constantes fallas, las protestas y la crisis económica distraen a las personas de la conmemoración de la que en algún momento fue la “ciudad de los techos rojos”, una capital a la que no le faltaban los servicios y donde las personas no tenía que rendir unos cuantos litros de agua.

Más que agua, un derecho humano

En 2010 la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció formalmente el derecho fundamental al agua.  Como parte de las consideraciones finales de esta asamblea, la ONU exhortó a los países miembros a duplicar esfuerzos para garantizar el acceso y saneamiento del agua.

En Venezuela el poco acceso de los ciudadanos al agua implica una violación a los derechos humanos, puesto que no está garantizado el suministro constante y eficaz del servicio. El país, al ser miembro de las ONU, debe apegarse a las resoluciones aprobadas por este organismo internacional.

La Constitución de Venezuela no establece el acceso al agua como un derecho de los ciudadanos. Sin embargo, existe la Ley Orgánica para la Prestación de los Servicios de Agua Potable, en la que establece la responsabilidad del Estado en la regulación y eficacia del servicio de agua.

Según el artículo 3 literal b, señala como principio fundamental el acceso de todos los ciudadanos al servicio de agua y saneamiento, lo que implica el suministro constante a los hogares venezolanos.

Internacionalmente el acceso al agua es un derecho fundamental y en Venezuela existe una ley que regula y garantiza el suministro de agua.

Los caraqueños siguen anhelando que en el próximo aniversario de la capital puedan enfocar su atención en las cosas positivas de la ciudad, su naturaleza, su imponente Ávila, su patrimonio, para ello requieren mejoras en sus servicios y en la repuesta de las autoridades. ¿Podrán el próximo año los ciudadanos girar su mirada?