Economía

Cesta de monedas limitará importaciones y fortalecerá al dólar paralelo

Especialistas alertan que con la asignación de divisas que no son completamente convertibles, el gobierno está complicando las operaciones comerciales. Consideran que para que un productor continúe comprándole a sus socios tradicionales, que operan con dólares, deberán acudir a casas de cambio y pagar comisiones

Nicolás Maduro

La semana pasada el Ejecutivo anunció que no va a seguir utilizando el dólar en sus principales transacciones. Aseguró que es el momento de librarse del “yugo” de la divisa estadounidense y dijo que el Dicom va a operar con una canasta de monedas, integrada por el yuan de China y los rublos de Rusia, entre otros.

Aunque hasta el momento no se han conocido más detalles sobre cómo seguirá operando el mecanismo ni cómo serán las tasas de cambio, especialistas coinciden en que esta medida perjudicará las importaciones y no evitará que la cotización del dólar en el mercado paralelo siga en ascenso.

“Son decisiones que no tienen fundamento, no son realistas, parecen ser una distracción”, aseguró la economista Tamara Herrera, directora de Síntesis Financiera.

La especialista insistió en que una de las cosas que debe aclarar el gobierno es de dónde sacará las monedas que integrarán la cesta, teniendo en consideración que la mayoría de las exportaciones se pagan en dólares y no hay suficientes reservas de otras divisas.

Hasta el momento lo único que ha dicho el gobierno es que Venezuela será el primer país en venderle petróleo a China, a cambio de yuanes.

Los yuanes también pueden haber llegado con el Fondo Chino, aseguró el economista y profesor universitario, Ronald Balza. “Si se dice que se van a vender otras monedas, puede ser porque esperan recibir préstamos de esos países”.

Dijo que con estas decisiones, el gobierno también puede estar intentando reservar los dólares que reciba para pagar estrictamente la deuda externa.

Compras más costosas. El economista Ronald Balza insistió en que la creación de la cesta de monedas hará que las importaciones sean mucho más complicadas, pues no en todos los países aceptan pagos en divisas distintas al dólar.

José Guerra, economista y presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, coincidió en que esta decisión limita las operaciones. “Suponga que una persona que importe un producto de Ecuador, que es un país dolarizado, y el Dicom le asigna yuanes. En Ecuador no le van a recibir esos yuanes y necesariamente va a tener que convertirlos en dólares o euros, y pagar las comisiones bancarias con lo cual se le encarecen los costos de operación”, escribió en su artículo semanal.

Balza dijo que las importaciones no solo van a ser más costosas, sino que también serán más escasas lo que perjudicará al consumidor, que verá menos productos en los anaqueles y a precios más altos.

“No sabemos aún más detalles, pero lo que hemos visto es que el gobierno en lugar de resolver los problemas lo que hacen es complicarlos. Esta cesta de monedas lo que hace es limitar las operaciones comerciales, poner trabas, retrasar los procesos. Si esto se concreta vamos a perder vínculos muy importantes”, insistió Balza.

Paralelo, a la cima. Los economistas Tamara Herrera y Ronald Balza coincidieron en que la reinstalación de casas de cambio en todo el país y la entrada en funcionamiento de la cesta de monedas, lejos de acabar con el dólar paralelo, lo que provocará es que la cotización aumente.

“Estas medidas lo que indican es que la escasez de dólares va a continuar y la tasa de cambio va a seguir subiendo. Se terminará pagando mucho más”, dijo Balza.

Agregó que además de la escasez, la incertidumbre ante lo que pueda pasar en el país también hará que sea más costoso adquirir un billete verde.

Herrera añadió que la reducción de 5% del Impuesto al Valor Agregado, el incremento del salario mínimo y del bono de alimentación, así como el aumento de las tarjetas hogares de la patria y de los bonos escolares apuntan a un agravamiento del déficit fiscal.

Resaltó que el gobierno seguirá emitiendo dinero para cubrir el déficit y eso no solo causará que se acelere la inflación, sino también presionará la tasa de cambio del mercado paralelo.

Las personas tendrán más dinero para disponer y como saben que el bolívar pierde tan rápido su valor prefieren cambiarlo a dólares. La demanda en el mercado negro aumenta y el precio de la moneda estadounidense sube.

La cifra:

80% se ha depreciado el bolívar en el mercado negro en lo que va de año

Con menos divisas

para poder viajar

En su más reciente artículo el diputado José Guerra precisó que la cesta de monedas no solo complica las importaciones, sino que también afecta a las personas naturales que quieran adquirir divisas a través de los mercados oficiales para hacer algún viaje al extranjero o hacer compras por su cuenta.

“Si es a una persona natural a quienes le asignan las rupias o los yuanes, en ningún país de América o Europa le aceptarán esas monedas, con lo cual en los hechos se les impedirá viajar”.

En las 15 subastas que realizó el Dicom desde su relanzamiento en mayo hasta el 1° de septiembre, 235.125 personas naturales recibieron 72,39 millones de dólares, de acuerdo con el Banco Central de Venezuela.

Cada persona podía optar hasta un máximo de 500 dólares trimestrales o 2.000 dólares al año, para ahorrar, viajar, hacer compras en el extranjero, pagar gastos médicos, entre otras. Ahora no se sabe cuántas monedas podrán adquirir.

Desde que se comenzó a aplicar el control de cambio, en febrero de 2003, las personas naturales se han ido adaptando a los múltiples mecanismos para poder obtener dólares. Por varios años se les asignó un cupo de divisas para poder gastar en viajes al extranjero y otro para hacer compras por Internet. Los cupos se fueron reduciendo y cada vez aparecieron más limitaciones.

El Dicom fue la ventana más reciente para poder volver a obtener divisas, pero las asignaciones no solo fueron bajas en comparación con la demanda y los fondos tampoco fueron liquidados de acuerdo con lo establecido en las normativas.

Usuarios del Banco Bicentenario denunciaron que, a pesar de que los dólares fueron depositados en sus cuentas, no podían movilizarlos ni por transferencias ni por retiros en el extranjero.