Sociedad

El País: Las voces de la tortura en Venezuela

Un grupo de víctimas de la represión y abusos de los cuerpos de seguridad del Estado venezolano relata las historias de sus detenciones

Spiderman

Fabiola Ferrero - Reuters

Spider-Man perdió un ojo durante un enfrentamiento con fuerzas de seguridad.

El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas (ACNUDH) señaló este martes al gobierno de Nicolás Maduro por el uso “generalizado y sistemático” de “fuerza excesiva” contra miles de manifestantes.

En un comunicado, el ACNUDH denunció las detenciones arbitrarias, tratos crueles y torturas a disidentes durante las protestas de la oposición que ya suman cinco meses.

“Son mayormente disidentes o críticos. No son solo aquellos líderes opositores conocidos, sino que se trata de ciudadanos de a pie que el Gobierno considera disidentes simplemente por participar en manifestaciones o por estar pasando cerca de una”, definió Tamara Taraciuk, de Human Rights Watch (HRW), a los torturados.

“Me arrestaron decenas de militares. Me manoseaban la entrepierna mientras me trasladaban en una motocicleta. Me cubrieron la cabeza, me golpearon y robaron el celular. Solo me liberaron cuando se hizo viral una foto en la que aparecía siendo arrestada”, contó Paula Colmenarez Boscán al diario español El País.

Colmenarez es estudiante de Derecho de la Universidad Central de Venezuela y fue detenida en el este de Caracas durante una protesta contra el régimen de Nicolás Maduro el mes de julio.

Sin embargo, casos como los de “Spider-Man”, un joven de la Resistencia, no son denunciados ante la justicia venezolana por miedo a perder más de lo que pudieran ganar.

“Me meterían preso, ellos seguirían libres”, supuso el muchacho de 22 años que fue atacado por los cuerpos de seguridad del Estado e incluso perdió su ojo izquierdo durante las protestas en Barquisimeto contra el fraude constituyente el 30 de julio.

La abogada Tamara Bechar, del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello (CDHUCAB), confirmó que la alta impunidad influye para que las víctimas no denuncien.

“He defendido a dos menores de edad, de 16 y 17 años, detenidos durante una protesta. Ellos comentaron en su audiencia de presentación sobre los maltratos físicos y hasta actos lascivos cometidos contra uno de ellos por fuerzas de seguridad del Estado. Todo eso está registrado en actas. No pasó nada contra sus agresores, unos militares”, explicó Bechar.

Lea la información completa en El País.