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Primera mujer nominada para dirigir la CIA estaría involucrada en torturas

Gina Haspel ha sido cuestionada por presuntamente haber utilizado métodos de tortura en los interrogatorios posteriores al 11 de abril 

Gina Haspel

 AFP 

Gina Haspel, primera mujer nominada para dirigir la Agencia Central de Inteligencia (CIA), podría estar vinculada con tortura en operaciones encubiertas, lo que complicaría su elección como directora de la agencia de inteligencia más importante del mundo.

Si el Senado de Estados Unidos aprueba que Haspel, una experimentada espía de operaciones clandestinas sea la directora de la CIA, sería el reemplazo de Mike Pompeo, a quien Donal Trump designó como nuevo jefe de la diplomacia estadounidense tras despedir a Rex Tillerson por un mensaje de Twitter. 

“Gina es una espía ejemplar y una patriota dedicada que aporta más de 30 años de experiencia a la agencia y es una líder experimentada con una capacidad fantástica para hacer cosas e inspirar a quienes la rodean”, declaró Pompeo hace un año, al nombrar a Haspel número dos de la CIA. 

Haspel fue nombrada en 2013 al frente del Servicio Nacional Clandestino de la CIA, pero fue rápidamente reemplazada tras cuestionamientos sobre su papel en interrogatorios posteriores al 11 de septiembre, que incluyeron métodos considerados como tortura, como el submarino (simulación de ahogamiento). 

El periódico The Washington Post afirmó que Haspel participó en 2005 en la destrucción de vídeos comprometedores sobre estas técnicas de “interrogatorio intensivo” aplicadas a varios detenidos, presuntos miembros de la red islamista Al Qaida.

De confirmarse su nominación, Haspel se enfrentará a una serie de retos, como las interferencias de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016, que el presidente Trump se niega a admitir.