Política

“No quería que me sucediera lo que le pasó a Afiuni”

La ex jueza Ralenis Tovar dijo que firmó la orden de aprehensión contra Leopoldo López porque se sintió atemorizada

Ralenis Tovar

EFE

 Expertos independientes de la OEA escuchan el testimonio de la ex jueza de Caracas Ralenis Tovar

Por MARÍA BEATRIZ FRÍAS - AGENCIAS

La Organización de los Estados Americanos analizó el deterioro de la justicia venezolana y los ataques a la Asamblea Nacional, en la tercera ronda de audiencias públicas sobre los posibles crímenes contra la humanidad cometidos en el país, celebrada en su sede en Washington.

En la sesión expuso sus denuncias la ex jueza Ralenis Tovar, que emitió la orden de aprehensión contra Leopoldo López, ahora en prisión domiciliaria.

Tovar, que intervino vía Skype desde Canadá, afirmó que dio la orden por temor. “¿Usted como que quiere convertirse en una segunda jueza Lourdes Afiuni?, me dijo uno de los funcionarios militares ante la duda. Me sentí atemorizada y la firmé. No quería que me pasara lo que le sucedió a Afiuni”.

Añadió que es común que el gobierno amenace a los jueces y que ella recibió órdenes por teléfono de Gladys Gutiérrez, que en ese momento era la presidente del Tribunal Supremo de Justicia, aunque no pudo confirmar la injerencia del Ejecutivo.

El presidente de la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia designado por la Asamblea Nacional, Pedro Troconis, señaló que los magistrados del TSJ son ilegítimos y que violan continuamente la Constitución. También se refirió a la persecución política que han sufrido los miembros del máximo tribunalnombrados por la Asamblea Nacional.

El tercero en tomar la palabra fue Armando Armas, diputado a la Asamblea Nacional. Expuso que en el país hay violaciones sistemáticas de derechos humanos contra los parlamentarios.

El ex ministro consejero ante la Organización de Naciones Unidas Isaías Medina denunció el estado de la crisis humanitaria, e indicó: “La gran diferencia entre una pobreza endémica y lo sucedido en el país es que la nuestra es inducida”.

Rosa Orozco, la última en participar, señaló que en la ejecución de su hija, Geraldine Moreno, participaron 24 militares y solo 2 han sido juzgados.

“Hubo complicidad. Hubo una orden que fue ejecutada. Nadie me va a devolver a mi hija, pero exijo que no haya más ejecuciones ni impunidad con los crímenes cometidos”, concluyó.