Política

Paparoni desde la clandestinidad: “Solo podría derrotarnos el desánimo”

El presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional indicó que pronto se anunciarán noticias sobre la protección de activos de la nación. Afirmó que no se irá al exilio ni solicitará asilo en ninguna sede diplomática

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Foto: AFP

Por Estefani Brito | esbrito@el-nacional.com | @ebritop22

La Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional anunciará en los próximos días noticias positivas sobre la protección de los activos de la nación en el extranjero “de la mano de la dictadura y de quienes hoy únicamente han robado los recursos y el dinero de los venezolanos”, informó Carlos Paparoni, presidente de esa instancia parlamentaria. 

El legislador merideño de 30 años de edad, que se encuentra en la clandestinidad, afirmó que no tiene planes de salir del país ni solicitar asilo a ninguna embajada, pues en su situación puede colaborar más con el proceso emprendido por el Parlamento para lograr el cese de la usurpación, el gobierno de transición y las elecciones libres. 

“El trabajo que he realizado dentro de la AN se ha mezclado en la calle con la denuncia de la corrupción y la preservación de los activos de la nación, y en este momento seguimos trabajando y seguimos haciendo nuestra labor aquí en el país”, manifestó.

El 14 de mayo la asamblea nacional constituyente allanó la inmunidad del diputado a petición del Tribunal Supremo de Justicia, por estar presuntamente involucrado en delitos relacionados con los hechos del 30 de abril, cuando militares retiraron su apoyo al régimen de Nicolás Maduro. 

Paparoni desestimó esas medidas, al alegar que no fue aprobada en plenaria del Legislativo, como establece el artículo 200 de la Constitución. “Maikel Moreno y el bufete de abogados de Maduro no son un TSJ, y eso todos los venezolanos lo tenemos claro”, señaló.

A su juicio, la acción representa una decisión política de la cúpula gobernante en su contra por haberle puesto “candado a todas las cuentas de la nación, para no permitir que ellos siguieran robándose el dinero del pueblo”.

Desmintió que el resguardo de los activos de la nación en el exterior sea causante de la crisis o de la falta de medicinas e insumos médicos. “Los activos de los venezolanos que nosotros hemos logrado proteger no son para que no se usen en beneficio del pueblo, sino para que Maduro no pueda seguírselos robando”, dijo. 

El diputado indicó que las medidas del régimen contra la Cámara y sus diputados representan “el miedo de quienes se saben perdidos, que hoy se encuentran atrapados, y lo único que les queda es la represión y la persecución”.

Se mostró esperanzado con la posibilidad de que se produzca un cambio en el modelo político este año, al considerar que “hoy es imposible que Maduro pueda mantenerse en el poder, que puedan seguir por largo tiempo controlando el país y usurpando funciones”. 

“Lo único que pudiera garantizar que el régimen nos derrote es que el desánimo y la desilusión nos ganen, y simplemente dejemos de luchar”, manifestó. 

—Usted fue uno de los últimos diputados a quienes les allanaron la inmunidad. ¿Se lo esperó en algún momento?

—Lo que hoy vemos es solamente la persecución política que se materializa en ese intento de darle algún piso legal con Maikel Moreno y la ANC, pero al final somos todos los diputados los que, de una u otra manera, estamos perseguidos. Se nos amenaza con cárcel porque la AN se convirtió en el único bastión de vanguardia de la resistencia, de la lucha por la democracia, luego de que Maduro, su séquito y el grupo que hoy usurpa el poder decidiera convertirse en una dictadura a partir del 6 de diciembre de 2015, cuando los venezolanos escogieron a través del voto, al único poder constituido y legítimo del país, que es reconocido por todo el mundo. 

—¿Qué influyó para que arremetieran en su contra en esta oportunidad?

—La decisión política que tomaron quienes usurpan el poder tiene que ver con que a mí me tocó ponerle candado a todas las cuentas de la nación, para no permitir que ellos siguieran robándose el dinero de los venezolanos. Hoy Venezuela tiene la particularidad de tener un pequeño grupo en el poder, que tiene aviones privados y se da la gran vida, y a su vez, tener la mayor crisis humanitaria de la historia. El promedio es que se han ido en corrupción aproximadamente 300.000 millones de dólares. A pesar de que los vemos llorando en televisión, tratando de generar una matriz de opinión culpando a la protección de activos de su imposibilidad para comprar medicinas, la verdad es que tampoco las compraron durante todo el tiempo que tuvieron. Muchísimo antes de las sanciones y de la crisis que vivimos, habían acabado con el aparato productivo, con el campo venezolano, con cosas tan fundamentales como nuestra industria farmacéutica, y habían disminuido las importaciones porque había crecido el negocio de la corrupción.

—¿Cómo será su trabajo desde la clandestinidad?

—Seguiré trabajando en lo mismo en lo que me había enfocado durante este año, en proteger los activos de los venezolanos. A pesar de las llorantinas que monta el régimen, lo que a ellos les duele es que no verán ni un dólar más del pueblo, porque estamos trabajando para que cada vez haya menos dinero para la corrupción, para que no se puedan mantener esos que simplemente prefieren enriquecerse y no puedan seguir viajando en aviones privados, para que tengan miedo a perder todo el dinero que se han robado y no puedan estar tranquilos. 

—Todas las acciones que ha venido realizando el régimen en contra del Legislativo, ¿qué representan?

—Representa el miedo de quienes se saben perdidos, atrapados y lo único que les queda es la represión y la persecución. Nunca es tan oscura la noche como cuando está a punto de amanecer, y estos son apenas esos dolores de un pueblo que está viendo cómo nace su democracia. 

—Entonces, ¿sí es posible alcanzar el cambio este año?

—Tengo muchísimas esperanzas de que el cambio está ahí, pero debemos tener claro que nunca ha sido fácil. Estoy seguro de que desde Simón Bolívar, todos los que han luchado por la libertad y la democracia han sido conscientes de que es su capacidad de sacrificio la que puede garantizar los resultados que se generen. Los venezolanos tenemos que estar claros en que cuando el camino se pone duro, exige que los duros se levanten y sigan caminando. 

—Se han alineado la presión internacional, institucional y de calle, ¿qué  falta para lograr el cese de la usurpación?

—Si bien el régimen se ha ido configurando, mutando y cambiando de estrategias, nosotros también tenemos que hacerlo, no podemos abandonar ninguna vía, ninguna opción que podamos tener sobre la mesa para poder emitirlas todas con mayor fuerza. El secreto está en nuestra unidad de criterio, de acción, de comando, de línea política por seguir y en la capacidad de sacrificio que nosotros podamos tener. Si bien es cierto que muchos vemos la libertad como algo que se añora en un país en el que cada día hay más niños muriéndose de hambre por la indolencia de un régimen que se robó el dinero que no invirtió en el sector salud, tenemos que tener muchísima más fuerza y perseverancia. Si fuera fácil, no nos hubiera tocado a nosotros.