Política

Madres pidieron el cese de la represión a la Guardia Nacional

En Caracas y en otras ciudades del país la oposición acudió a las comandancias, militares y policiales, y les pidieron deponer sus armas

Protesta

Manuel Sardá

 Mujeres y madres explicaron a los soldados la razón de la protesta 

La convocatoria inicial de la oposición en Caracas para el día de ayer era congregarse en la plaza Madariaga, frente a la Comandancia General de la Guardia Nacional Bolivariana en El Paraíso, con el fin de hacer un llamado “a los hijos de Venezuela en uniforme” a cesar la represión contra sus hermanos. Pero una actividad improvisada del gobierno del Distrito Capital en ese mismo punto llevó a la MUD a cambiar el sitio de concentración al Colegio San José de Tarbes, a tres cuadras lugar.

A las 10:15 am salieron en caminata desde el colegio hasta la puerta de la comandancia y a las 10:30 am llegaron rezando el rosario. Cumplieron su cometido de hablarles a los funcionarios del principal cuerpo represor de las protestas contra el gobierno.

Un doble cordón, integrado por 20 funcionarios aproximadamente, con equipo antimotín custodiaba la entrada. Detrás de ellos varios civiles jugaban ping pong y voleibol en medio de un ambiente estridente generado por una música a todo volumen que salía de la plaza y de una voz masculina que arengaba a defender la revolución, el socialismo y la constituyente, y advertía que no iban a “permitir que cuatro gatos” causaran desorden y destrozos.

Ya frente al cordón militar hicieron un minuto de silencio por los caídos. En ese momento sonaba el tema “Aquel”, de Simón Díaz, que cuenta el dolor del hombre y la naturaleza por la muerte de una mujer.

Luego la locutora Caterina Valentino leyó a los soldados la carta titulada: “Soldado, escucha a tu madre”, que se entregó en las comandancias policiales y militares en varias ciudades del país. En ese instante se oyó el tema de campaña de 2012 “Chávez, corazón del pueblo”.

De manera inesperada, la coronel L. Seijas P., de la GNB, se abrió paso en el cordón, saludó y escuchó la proclama que al final lanza una bendición para los funcionarios y a la que ella respondió: “Amén”. Seijas se quedó unos minutos más, hasta que las mujeres cantaron el Himno Nacional. Luego se retiró. Las cacerolas de los vecinos de la zona sonaban fuertemente.

Confrontación

Quienes convocaron dieron por terminada la actividad, pero un grupo de manifestantes permaneció en el sitio, gritó consignas, tocó cacerolas y no faltó quien se plantara cara a cara con los funcionarios para reclamarles su actuación, darles argumentos sobre la protesta o hasta para echarles la bendición.

Xiomara Díaz, de 65 años de edad, miró a los ojos a un par de soldados y los invitó a preguntarse por qué los altos funcionarios del gobierno sacaron a sus hijos del país. “Ellos saben que acá no hay medicinas. Pero ¿cómo hacen ustedes si sus muchachos se enferman?”, les preguntó.

La mujer habló como madre, pero también como médico, gritó a los funcionarios que en 2016 fallecieron cerca de 12.000 bebés. “Yo jamás había visto algo como esto. Tienen que reaccionar”.

Andreína y Daniela Serrada, de 18 y 15 años de edad, respectivamente, se acercaron al cordón y con la voz entrecortada expresaron: “Yo quiero un futuro mejor para mi país; sé que ustedes también. No me quiero ir”. Su madre, Lisbeth Carrero, al observar que los GNB no reaccionaron, se preguntó en voz alta “¿Será que no tienen familia?”.

La situación se tornó tensa cuando simpatizantes del oficialismo, que participaban en la actividad de la plaza Madariaga, se acercaron a los opositores. En varios puntos del cordón de la GNB se desataron discusiones por los temas más diversos: quién debía convocar una asamblea constituyente, qué bando sembraba el odio o si era digno recibir las bolsas de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción.

Un hombre de la tercera edad aseguró que no había desabastecimiento. “Yo como arepas todos los días”, expresó. Una mujer con la bandera al cuello y una figura de la Virgen en la mano sacó unos lentes con fórmula y se los ofreció al hombre. “¿Quiere que se los preste para ver la realidad?”, le dijo.

Llanto reprimido

Varias dirigentes políticas de la MUD y mujeres de la oposición también dirigieron unas palabras a los soldados. La alcaldesa metropolitana encargada, Helen Fernández, les dijo que la lucha de la oposición “es por justicia social, contra el hambre, por salud, empleo y una GNB digna”.

La diputada Yajaira Forero (PJ) habló en nombre de los caídos: “Esos estudiantes que murieron por la represión salieron a luchar por sus derechos y los de todos ustedes. Como madre y como abuela les pido, por favor, no sigan reprimiendo al pueblo”.

La miss Nueva Esparta 1985 y actriz, Rebeca Costoya, instó a los militares a escuchar a todas las partes; aunque el ruido impedía la comunicación, Costoya dijo: “Solo quieren que escuchen un solo mensaje”.

La diputada Adriana D’Elía (PJ) pidió a los funcionarios unidad con el pueblo: “Este país no es de un grupo, es de todos”.

Los jóvenes soldados, hombres y mujeres, trataban de no mirar a los ojos a quienes vestidas de negro y con sentimiento les hablaban. Miraban al horizonte, miraban al suelo, volteaban la cabeza. Sin embargo, cuando la diputada Manuela Bolívar (VP) les recordó su niñez y les habló de sus madres, los gestos de llanto reprimido fueron evidentes en dos funcionarios de la primera fila, un hombre y una mujer: “Ustedes no se formaron para matar muchachos inocentes, sino para hacer valer la ley. Como mamás les pedimos depongan las armas. No repriman más”.

La dirigente de Vente Venezuela, María Corina Machado, destacó el significado de que la oposición lograra protestar en ese lugar y demostrar otra vez el carácter pacífico: “En todos los cuarteles las madres están leyendo este mensaje al hijo soldado para que no acate la orden del dictador que ha traído sangre y hambre a su país. Las madres increpamos: hijo, baja tu arma, esto se acabó. Estás a tiempo de ser un héroe y no un asesino”.

La oposición confirmó que para hoy está previsto realizar un gran plantón nacional. En Caracas se realizará desde las 7:00 am en la avenida Victoria y en la autopista Francisco Fajardo.

En las regiones

Actividades similares se realizaron en varias ciudades. En Mérida, las madres se concentraron en la plaza Glorias Patrias, adyacente a la Comandancia General de Polimérida, vestidas de blanco, con la bandera de Venezuela, rosarios, imágenes religiosas, cánticos y oraciones por la paz y la reconciliación en el país. Desde allí dieron aliento a los jóvenes que protestan contra las medidas inconstitucionales del gobierno. También rindieron homenaje a los caídos con un minuto de aplausos, seguido de la interpretación de canciones venezolanas. Las asistentes llevaron pancartas con mensajes dirigidos a los funcionarios de la fuerza pública que reprimen, agreden e hieren a los manifestantes, y que estaban formados en la avenida Urdaneta.

Los militares del Fuerte Paramaconi en Maturín, Monagas, también recibieron el mensaje de las madres. Bajo una lluvia persistente llegaron las opositoras con cruces de madera en honor a las víctimas. “¡No más dictadura, no más represión!”, coreaban.

La protesta pacífica se repitió en Táchira y en Barinas. En Portuguesa llegaron hasta la Comandancia de la Policía en Acarigua-Araure, para pedirles “Suelta tu arma”. Y en Barquisimeto, Lara, rodearon un punto de control de la GNB y los exhortaron a unirse a la lucha del pueblo.

Soldado, escucha a tu madre

En decenas de cuarteles militares y policiales del país las mujeres de la oposición leyeron la carta titulada Soldado, escucha a tu madre: “No más, baja tu arma. Hijo mío, soldado, guardia nacional, oficial. Tú decidiste vestir un uniforme para defender a tu país, hasta perder la vida si fuera necesario”, indica el escrito. “Hoy, tus compañeros han manchado con la sangre de los estudiantes ese uniforme, y ellos han disparado a quemarropa a los que protestamos en las calles”, continúa el mensaje. “Hijo, esto no puede seguir así… Baja tu arma, déjanos pasar y serás recibido con amor y comprensión. Tú puedes ser parte de esta gesta de libertad: Baja tu arma y únete al pueblo. Sé un héroe, no un asesino. Como madre te pido, no acates las órdenes de esos generales corruptos, narcotraficantes e inmorales que se robaron todo y que para seguir robando te piden, a ti, hijo, que reprimas a los venezolanos”.