Política

“Gobierno que se quiera ir con su embajador, se puede ir ya”

El presidente de Venezuela acusó a Estados Unidos, Colombia y Brasil de estar involucrados en un magnicidio. Legisladores estadounidenses piden a Trump que declare ilegítimo a Maduro

“Gobierno que se quiera ir con su embajador, se puede ir ya”

Foto: EFE | Maduro  calificó de planes naturales de cooperación” la llegada de bombarderos y tropas rusos

Por ASCENSIÓN REYES R | areyes@el-nacional.com | Agencias

El presidente Nicolás Maduro dijo que gobierno que “se quiera ir con su embajador, se puede ir ya. Váyase, ahí está el aeropuerto de Maiquetía”. Y resaltó: “Venezuela tiene suficientes amigos en el mundo que nos respetan, apoyan y quieren, el que se quede debe respetar Venezuela, no vendrá ningún embajadorcillo a ponerme mala cara”.

A menos de un mes para que tome posesión de su segundo mandato y a pocos días de la llegada de los bombarderos y tropas rusas a Venezuela, el mandatario denuncia otro intento de magnicidio, del cual acusó a John Bolton (asesor de seguridad nacional estadounidense) y pidió al canciller Jorge Arreaza citar a James Story, encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas para que “le lea la cartilla por última vez y si se pasa de la raya, que se vaya".  Maduro aseguró que Bolton dirige un plan para asesinarlo. También implicó a los gobiernos de Colombia y Brasil.  

Las declaraciones del mandatario, en rueda de prensa con corresponsales extranjeros, son una respuesta a la amenaza de varios países de retirar sus misiones diplomáticas a partir del 10 de enero, por considerar que en Venezuela se inicia un periodo presidencial ilegítimo, y generaron una serie de aclaratorias diplomáticas.

Ante las críticas por la llegada de tropas y naves rusas, Maduro defendió lo que consideró "planes naturales de cooperación" militar y petrolera con Moscú. “Las aeronaves vienen y van a seguir viniendo equipos militares de otras partes del mundo a compartir con nosotros".

Cero reconocimientos e intervención

Los senadores Marco Rubio y Bob Menéndez pidieron al presidente Donald Trump que declare "ilegítimo" al gobierno de Maduro, antes del 10 de enero. "Solicitamos que condene al gobierno de Maduro como ilegítimo y reconozca formalmente a la Asamblea Nacional de Venezuela como la única institución democrática legítima que permanece en el gobierno nacional", escribieron en una carta enviada a Trump.

El legislador Adam Smith, que a partir de enero presidirá el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, rechazó la posibilidad de una intervención militar en Venezuela ya que, sostuvo, no ayudaría a "mejorar" la situación. "No, no lo creo. Sea lo que sea lo que esté pasando allí, no veo una invasión estadounidense como algo que vaya a ayudar", dijo.

La Casa Blanca indicó que Rusia informó a Washington que dos de sus bombarderos estratégicos, con capacidad para transportar armas nucleares, abandonarán Venezuela el viernes. “Hemos hablado con representantes de Rusia y nos han comunicado que sus aviones militares, que aterrizaron en Venezuela, partirán el viernes y regresarán a Rusia”, declaró la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

Juego trancado

El dirigente de Primero Justicia Henrique Capriles Radonski observa en las advertencias y amenazas del presidente Maduro “pura retórica”.

Considera que se trata de una especie de justificación porque el plan de recuperación económica fracasó. “Es la  misma retórica de siempre, de la amenaza de todo, de que no lo dejan. Y el juego sigue trancado, casi en su totalidad es responsabilidad de Maduro”.

Descartó que alguna nación tenga planes bélicos contra Venezuela. “No he escuchado a ninguno de los países de las democracias occidentales ni a Estados Unidos que estén promoviendo un mecanismo de fuerza contra  el gobierno. Más bien aquí hay gente que exige la fuerza y tratan de obviar lo que se ha dicho hasta el cansancio de que Venezuela necesita una solución que pase por los propios venezolanos, una democrática”.

Capriles conminó al mandatario a exhibir las pruebas del supuesto magnicidio y a abocarse a solucionar la crisis.